sábado, noviembre 11, 2006

Guerra de buhoneras


Las 7 de la noche en La Candelaria, pleno centro de Caracas.

Acabo de salir del cine. El Centro Comercial Galerías Ávila se ha convertido en una especie de refugio. Llevó tres sábados seguidos visitando este establecimiento de compras.

De camino al Metro de Parque Carabobo, es inevitable estar alerta y colocar el bolso de apoyo en el pecho, como medida de seguridad ante arrebatones, o escaramuzas de ladronzuelos que se aprestan a abrir con una navaja el equipaje que uno lleva.

Pasando por la Plaza la Candelaria, la gran oferta de CD de música y películas pirata, detiene mi paso.

-Princesas, una película del reciente Festival de Cine Español en Caracas a 2.000 bolívares en Dvd-

-¿Será que tienen otras?-

Sigo detenida frente a la inmensa mesa de ofertas cinematográficas. Son tantas las opciones que se me pierde la vista y prefiero seguir mi camino.

La mezcla de música (salsa, merengue, vallenato, regetón, rock), me transporta a la escena de una típica película venezolana que retrata nuestra miseria.

Un grupo de 10 personas rodean la mesa de un vendedor de CD de salsa, están como detenidos en su propio mundo. No les importa el bullicio de la ciudad, las cornetas de los carros, ni los tropiezos de la gente. Sólo tienen ese instante para deleitarse con su música preferida.

A unos pocos metros de la estación de Parque Carabobo, me detengo. Miro un apartamento que estuve a punto de comprar. Por un momento pensé que en lugar de ir al metro, tendría que subir al edificio que tenía enfrente.

Seguí mi camino. Pero una discusión de detuvo. Dos mujeres se gritaban por un hombre.

-Mira no te metas con mi marido, déjalo en paz, es mi marido chica-, decía la mujer más alta quien se aferraba al brazo de un hombre moreno que supongo era el fulano marido.

Detrás seguía a la pareja otra mujer. -presumo que la otra, la amante, la intrusa, la bicha, que se yo-. Una escena de novela.

No pude resistir y me eché a reír esto parecía un cuento. No lo podía creer. Quizás ustedes han visto estas escenas todos los días. Yo no.

Igual me detuve y dejé que se marchara la pareja, los buhoneros de la zona (vendedores ambulantes), reaccionaron de inmediato incitando a las mujeres a que siguieran la discusión y hasta se fueran de las manos (se agarraran por las greñas).

Olvidado el incidente, doble la esquina... no había pasado mucho tiempo cuando una tipa dice: -Lo que falta es que me digan que esto empatada con fulada-

Y yo dije mi alma un lío ahora de lesbianas. Dos puestos más allá del de esta vendedora, dos mujeres se daban de golpes. Una de ellas casi desnuda a la otra. Era inevitable quedarse a ver unos instantes lo que sucedía.

Pero continúe mi camino. Llegue finalmente al Metro. Y cuando pensé que había terminado todo, en el vagón un tipo casi se le monta encima a un chico.

¿Dios pero que sucede?

Pues Por estas calles (título de una memorable novela popular de la TV a finales de los 80s, creo), pasan miles de cosas.

Quisiera mostrarles un testimonio fotográfico, pero ni de VAINA SACO LA CÁMARA DIGITAL EN EL CENTRO DE CARACAS.

3 comentarios:

topocho dijo...

Lo mismo dice mi esposa, y ni sacar el celular con cámara, ese vuela más rápido todavía...

Anónimo dijo...

desde pequeño me impresiono mucho el libro de la biblia del apocalipsis, la verdad es que es una lectura a la que siempre le he tenido un gran respeto y temor

recuerdo haber leido en alguna parte del apocalipsis que el fin de todo estara cerca cuando ¨haya caido el telon de la verguenza¨

yo se que al sexo femenino se le ha caido el telon de verguenza hace rato, pero quizas soy muy conservador y todavia me parece algo muy apocaliptico cuando veo a mujeres tan agresivas en la calle

firma

aleisis

Anónimo dijo...

desde pequeño me impresiono mucho el libro de la biblia del apocalipsis, la verdad es que es una lectura a la que siempre le he tenido un gran respeto y temor

recuerdo haber leido en alguna parte del apocalipsis que el fin de todo estara cerca cuando ¨haya caido el telon de la verguenza¨

yo se que al sexo femenino se le ha caido el telon de verguenza hace rato, pero quizas soy muy conservador y todavia me parece algo muy apocaliptico cuando veo a mujeres tan agresivas en la calle

firma

aleisis