viernes, mayo 25, 2007

TSJ, RCTV y Globovisión

En menos de tres horas los acontecimientos cambian en este país.

Entre las 7:00pm y las 8:00pm el TSJ falla nuevamente en contra de RCTV y le otorga al Estado el derecho sobre las antenas y otros equipos de ese canal. Ordena a Conatel, la Guardia Nacional y hasta al Indecu tomar las medidas para la custodia y toma de los equipos. ¿El Indecu detrás de los equipos de RCTV? Y yo me pregunto, la carne no aparece en los supermercados. En fin...

9:00pm: Una compañera periodista me envia un mensaje de texto: acabo de ver encapuchados en la cota mil, de vaina pasamos al lado. Son oficialistas por la pinta.

9:45pm: llego a mi casa y enciendo el TV, están los encapuchados en Globovisión. Los mismos que pintaron y dañaron la fachada de Fedecámaras. Hay una camioneta de la Alcaldía Mayor. Gritan en contra de RCTV.

10:45pm: llega la Guardia Nacional a custodiar a Globovisión. Tarde pero cumplieron.

11:00pm: En la Hojilla Mario Silva reconoce que los grupos afectos al Gobierno de un colectivo del 23 de enero, cometieron un grave error que favorece a la oposición. Le salio regaño a los chavistas en La Hojilla. Juan Barreto llega a VTV y hace lo propio, deplora las acciones en contra de Fedecámaras y RCTV.

Yo me pregunto: ¿Quién utiliza a quién?

Este fin de semana promote. Es mi deseo que las cosas pasen con tranquilidad. Que quienes expresen su repudio a las acciones del Gobierno contra RCTV y a favor de la libertad de expresión tengan su espacio. Y que quienes celebrarán la llegada del nuevo canal Tves, sepan hacerlo sin ninguna provocación y violencia.

Señores están pasando cosas delicadas en mi país. La verdad siempre sale a la luz y yo creo en la justicia. En Venezuela se hará justicia.



6 comentarios:

Alexis dijo...

habrá justicia, mientras las que las personas que las imparten no sean del brazo derecho al opresor, o que tenga miedo a la represalia, y por lo que veo el miedo debe ser grande.

Fritica e'pollo dijo...

Justicia en Venezuela Katy? Es un hermoso ideal. Quien sabe si algun dia, de verdad eso se de.

Evelyn dijo...

Quisiera tener esa esperanza... pero hoy... hoy no la tengo...

Katiuska Hernández Rojas dijo...

Entiendo que no se crea en la justicia humana, pero yo creo en la divina. "El que se enaltece será humillado y el que se humilla será enaltecido".

manny hernandez dijo...

Triste situacion, gente.

Mi comentario al respecto:
http://manuelhp42.blogspot.com/2007/05/rctvas.html

parapiti pora dijo...

HUGO CHÀVEZ Y RCTV: ESCÀNDALO Y HUMILLACIÒN EN LA PRENSA DE PARAGUAY

Luis Agüero Wagner
(http://luisaguerowagner.zoomblog.com)

Desearía poder obviar tanto como sea posible en estas líneas los sucesos acaecidos una semana atrás en el Caribe (a miles y miles de kilómetros), donde un urticante jefe de estado se negó a renovar licencia a empresarios de la prensa comprometidos con el golpismo militar contra su gobierno, para concentrarme en la sospechosamente desproporcionada reacción que le siguió en los medios de comunicación paraguayos. Reacción hipócrita que no descansó hasta humillar a su propio sindicato, donde brillaron entre los antichavistas muchos de los que en más de una ocasión visitaron las embajadas de Venezuela y Cuba mendigando la solidaridad caribeña, para después condenar un comunicado favorable a lo actuado por la revolución bolivariana.
Primero quiero aclarar que asisto con bastante frecuencia al local del Sindicato de Periodistas del Paraguay, sin ejercer profesionalmente el periodismo, por la proximidad que tiene con el lugar donde resido y sobre todo porque con frecuencia soy convocado para participar allí de eventos benéficos, rifas y otras primarias modalidades de recaudar modestas sumas de dinero, para ayudar a periodistas desempleados, enfermos, carentes de seguro médico, asistencia social y muchas otras vitales coberturas que hoy se ofrecen en cualquier país mìnimamente organizado a los trabajadores y ciudadanos en general.
Con dolor en el alma debo decir que en ninguna de las ocasiones en que acudí a la sede en cuestión, pude reconocer por el lugar haciendo causa común con un miembro de su gremio a Pepa Kostianovsky, a Alcibíades González Delvalle ni a la numerosa y bien ubicada familia Rubìn. Una sola moneda jamás vi caer de sus bolsillos para solidarizarse con algún colega en desgracia en estas frecuentes colectas organizadas por el Sindicato de Periodistas, cuya radio comunitaria fue sospechosamente asaltada en una oportunidad en las mismas narices de un destacamento policial situado en pleno Centro de esta capital sin que nadie se escandalice por ello.
Esta falta de conciencia gremial resulta por demás agravada por el hecho de que estas personas son cada vez más conocidas por la solvencia económica que adquirieron, tras interminables años de administrar bienes inmuebles de generales de Stroessner, recibir tierras en retribución por animar los cumpleaños del dictador, engrosar sus cuentas bancarias con importantes sumas de dinero público recibido por propaganda oficial adjudicada de manera arbitraria e ilegal, e incluso por embolsar dinero de gobiernos extranjeros para emprender campañas siguiendo directivas de lejanos centros de poder.
Tampoco me parecen estas personas dotadas de la suficiente autoridad moral para censurar y fustigar a un sindicato al que hace tiempo dejaron de pertenecer para convertirse en simples propagandistas del gobierno que ocasionalmente ejercen un poder paralelo en la sociedad paraguaya. Una de estas personas a las que mencioné más arriba es bastante conocida por su desequilibrio mental-emocional y adicción a psicofármacos, en tanto otra de ellas participó inclusive de un homicidio por torturas perpetrado en dependencias del Ministerio del Interior, en tiempos en que servía como oficial de policía a los cuadros represivos de Edgard L. Ynsfràn.
En cuanto al señor Humberto Rubìn, me consta de su doble discurso y participación en internas partidarias a favor de quienes le pagan publicidad, así como de sus nefastos antecedentes que hoy oculta y falsea en busca de conservar lo que queda de un fraudulento prestigio. Aunque repita una y mil veces que Stroessner le clausuró la radio, quienes se ocupen algo del tema podrán descubrir que en realidad apagó sus equipos para ahorrar los 341.000 dólares que la Nacional Endowment for Democracy le facilitó para seguir pagando sueldos a sus empleados. En cuanto a su interna estronista con Cáceres Almada y otros personajes, es bueno recordar que el 29 de Septiembre de 1969 Humberto Rubìn galardonó a su tío Adán Godoy Jiménez con el “Micrófono de Oro”. Entre los méritos del premiado figuraban haber sido locutor de “La Voz del Coloradismo” y “Habla el partido colorado”, además de haber demostrado una increíble y cruel frialdad como médico del Policlínico Policial, lugar donde se revivía a los torturados, para que la víctima no muriera antes de declararse comunista. Con tristeza debemos decir que auténticos luchadores por la democracia como Monseñor Ismael Rolòn recibieron tiempo después de manos de Rubìn un premio de categoría inferior, “El Micrófono de Plata”, entregado en el auditorio Jacinto Herrera en 1987.
También alguien debe recordar que las tan mentadas interferencias a radio Ñandutì, inaugurada por Stroessner y gracias al dinero del pueblo -que alguna vez debe retornar a sus legítimos dueños-, las hacía el recordado “Manito Duarte”, gran amigo de Rubìn y también galardonado en otros tiempos y no precisamente por Juan Carlos Amoroso.
No pretendo aquí condenar a RCTV, menos aún con el fuste y número de sus abogados, aunque no estaría demás recordar que negó el derecho a la libre expresión a su propio presidente (Chávez) en abril de 2002, cuando éste quiso aclarar al aire que no había renunciado, por lo cual el jefe de estado venezolano debió llamar a Atlanta y hablar por la CNN de Ted Turner, que mostró mayor pluralismo y objetividad en esa ocasión. Tampoco desearía se interprete esta carta como una defensa de lo actuado por Chàvez, que no necesita mi apoyo teniendo la solidaridad del Premio Nòbel de Literatura Harold Pinter, o de los parlamentarios britànicos Jeremy Corbin, Jon Crudas y Colin Burgon. Sencillamente como una llamada de atención ante quienes pretenden fabricar consensos silenciando a los disidentes, y no me refiero precisamente a Hugo Chàvez.


LUIS AGÜERO WAGNER