miércoles, junio 20, 2007

Días de expresión

Cuando faltan algunos días para el día del periodista, las posiciones de lado y lado comienzan a manifestarse claramente. En la oposición varios sectores se pliegan al llamado de los periodistas que luchan por “la libertad de expresión” y en el oficialismo ya salen los defensores del proceso chavista, también a manifestar que “en el país hay plena libertad”. Cada quien que defienda lo que quiera defender.

Expreso entonces mi libertad de opinión:

1.- En el sector oficial no hay pleno acceso a la información. Es difícil conseguir información de los voceros del Gobierno porque te catalogan de golpista. Salvo algunos ministerios que declaran y declaran. Hay organismos que son impenetrables: Energía y Minas, Ministerio de Industrias Ligeras y Comercio, Vivienda, Finanzas. Declaran eventualmente, pero cuando hay cosas importantes, sólo convocan a los medios que califican de “amigos”; es decir a los canales del Estado y uno que otro privado que tiene una posición cercana al proceso.

2.- En el sector opositor creen tener siempre la verdad y a veces consideran que los periodistas nos olvidamos de los errores que cometieron a penas unos años atrás. Se equivocan sabemos muy bien las cosas. No estamos para seguirles el juego, y tampoco para ser sus verdugos. Estamos para trabajar y buscar la información, para refutarles cuando lo que dicen no tiene sentido. Y lo más importante, que no se equivoquen. Hoy son oposición; pero mañana también pueden ser Gobierno y estarán en el ojo del huracán.

Quisiera que de lado y lado entendieran que algunos periodistas estamos claros con las cosas que suceden en este país. Que sabemos que cada día hay menos espacio para expresarnos, no porque haya salido del aire un canal privado, sino porque lamentablemente se ha cerrado el espacio a una sociedad plural y democrática en Venezuela. Es lamentable que por no tomar partido de cualquier bando inmediatamente salen a catalogar y criticar a quienes prefieren mantenerse al margen.

En este tiempo todo el mundo es periodista. Todos quieren defender su propia expresión. Todos piensan que tienen la razón.

Yo me pregunto sinceramente: ¿Cómo se hace para no perder la perspectiva en esta Venezuela cada vez más polarizada? ¿Cómo evitar caer en el exceso de los periodistas incondicionales al régimen y cómo evitar caer en el radicalismo de los opositores que se disfrazan tras un micrófono?

2 comentarios:

Ramon dijo...

Verdades indefendibles

Los periodistas, que supongo deberían ser la voz crítica y desinteresada o al menos un poco por un ratico, también caen en la polarización.

No es nada nuevo, y lo peor es que esa enfermedad se cuela en las reflexiones sobre el mismo oficio. Cada quien tiene sus verdades que defiende, aunque sean indefendibles.

¿Golpe en el 92 o en 2002? Ambas, con sus detalles.

"En este país existe la mayor libertad de expresión" o "estamos en dictadura". Ninguna, con sus detalles.

Pero explicar los matices y los detalles toma mucho tiempo, si es que el otro quiere escuchar. Entonces caen en las frases hechas, repetimos.

Y ahí es cuando es bueno conversar con un moderado, y desechar a los radicales.

Malacronía dijo...

Es lamentable que por unos y unas periodistas, el resto caiga en el mismo saco, es que hay profesionales de la comunicación social que quiere hacer un buen trabajo, y por el problema de dicha polarización se le hace dificil, sobre todo lo que es el asceso a la información, que sé que al respecto se ha tenido muchos problemas, pero ver como muchos de esos profesionales maneja muchas de las informaciones,me parece que esto es un punto que necesita ser más que discutido,siendo la libertad de expresión algo que se debe tomar con muchas responsabilidad,hasta lo dice el mismo decreto en la declaración de los derechos humanos. He visto mucha falta de responasblidad con esto, son grandisima, y algo se debe hacer al respecto, no se puede seguir así, se esta poniendo en juego la creebilidad.

Los espacios de expresión no está disminuyendo porque el presidente esté donde esté, sino que nosotro mismo como pueblo somos que lo reducimos, triste pero cierto.

Como dice una amiga: "No creo en la Causualidades, sino en la causalidades", entonces pensemos como llegamos a la situación en que estamos, busquemos soluciones y lo más importante trabajemos por ello...