lunes, agosto 09, 2010

Reportaje: La condena de ser ganadero






Ciudadanos

EL NACIONAL - Domingo 02 de Noviembre de 2008

AGRO Afectada la producción de carne, de leche y la cría de reses para engorde en el Alto Apure
La condena de ser ganadero

El pago de vacuna, la extorsión, el secuestro y el abigeato azotan a los empresarios


KATIUSKA HERNÁNDEZ KHERNANDEZ@EL-NACIONAL.COM GUASDUALITO/ELORZA

En el Alto Apure ya no es la leyenda del Silbón la que espanta el sueño o La Llorona, sino las acciones de los grupos guerrilleros colombianos: las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, el Ejército de Liberación Nacional y la organización armada venezolana Fuerzas Bolivarianas de Liberación, que operan en la zona, según asociaciones de ganaderos, y tienen azotados a los productores agropecuarios con el cobro de vacuna, la extorsión, las invasiones y el secuestro.

"Por aquí andan confundidos con la gente del pueblo los boliches (FBL), los farucos (FARC), y los elenos (ELN). Si uno no pregunta mucho y no se mete con ellos te dejan tranquilo. Es cuestión de saber vivir", dijo un taxista de Guasdualito.

Pero quienes poseen tierras y por lo menos 200 cabezas de ganado bovino o bufalino, tienen la seguridad –aunque suene contradictorio– de que le tocarán la puerta o lo localizarán por celular para cobrarles una vacuna.

Los pequeños productores tampoco se salvan, en algunos casos tienen que "regalar" semanalmente un mercado de 1.000 bolívares fuertes como impuesto para garantizar que sus fincas no sean invadidas, ni les roben el poco ganado que les queda.

¿Y qué hacen las autoridades? "Estar bien con Dios y con el Diablo. Un alcalde es del FBL y otro ha preferido quedarse callado en los últimos meses por la campaña electoral. Ellos consienten a los grupos guerrilleros colombianos. Parece que el Gobierno les ha dado permiso para que descansen en territorio venezolano, pero también hacen sus fechorías a la vista de la Fuerza Armada Nacional y otros órganos del poder público", relata un ganadero que pidió resguardar su identidad.

Ninguno se atreve a dar la cara, porque muchos están en la lista de posibles secuestrados o han pagado rescate para que ellos o algunos de sus familiares queden en libertad.

La seguridad aparente es impuesta por los grupos guerrilleros, que fijan las tarifas. Algunos productores han llegado a pagar entre 200.000 y 2 millones de bolívares fuertes por quedar libre de los secuestros.

"Ellos saben cuánto ganado tiene uno, qué produce y cuánto gana. Llegan primero pidiendo una contribución y te dicen: "cuente su ganado y verá que si nos ayuda no perderá ni uno sólo", agregó otro productor.

Las FBL tienen mayor poder en Guasdualito. "Operan a través de consejos comunales y se insertan en la sociedad poniendo un poco de orden, por ejemplo en el manejo y distribución de la gasolina", expresó un ganadero. Las FBL han reclutado gente adepta al Gobierno. "Se trata del brazo armado del partido oficialista, el PSUV.

En Elorza, las FARC llevan la batuta. Dirigentes políticos han tenido que negociar con ellos para que no secuestren o amenacen a los lugareños. Entre La Victoria y El Nula el ELN tiene la hegemonía.

Los grupos guerrilleros han asumido funciones del Estado para imponer sanciones y hacer su justicia. Eso ha permitido que se inserten en la población.

Excluidos de sus tierras.
Los ganaderos que han sido secuestrados no van a sus fincas con tanta frecuencia. Se han mudado a otros estados: Táchira o Barinas e incluso a Colombia. Dejan a otros encargados de la propiedad. "No se puede avisar cuando va uno a la finca, es difícil confiar en la gente", dijo un productor que estuvo secuestrado por más de dos meses. Los ganaderos están sometidos a la actuación de los grupos guerrilleros y, además, la mayoría tiene abiertos procesos administrativos con el Instituto Nacional de Tierras, organismo que alega que los terrenos son propiedad de la nación y están ociosos.

Los que han sido víctimas del secuestro han optado por irse, pero no encuentran compradores para sus tierras. "Nadie quiere invertir en esta zona y eso es muy triste. El Alto Apure se está quedando en el pasado, no hay desarrollo económico. La mayoría de la gente del pueblo no quiere trabajar en el campo, a cambio, son empleados de las alcaldías y se la pasan sentados en la plaza Bolívar sin hacer nada", apuntó un ganadero que vive en el Táchira por seguridad. Una muestra de la falta de interés por la agricultura se percibe en el fundo zamorano Francisco Farfán (antes hato Santa Rita) en Elorza, de 40 socios cooperativistas que comenzaron el proyecto financiado por el Gobierno, sólo se mantienen 11 trabajando.

2 comentarios:

dakar dijo...

Si la seguridad y defensa para la manuntención de la soberanía nacional no la ejerce el Estado, estamos jodidos katy...y tanto tiquitaca que le da Chavez al discurso de la soberanía

Anónimo dijo...

porfavor alguien haga algo.... acaben con esta delicuencia... aqui ya tenemos una guerra