domingo, agosto 12, 2012

Dieta del venezolano depende de importaciones


Economía
MERCADOS La leche liquida es preferida por el estrato alto
Alimentos de mayor demanda dependen de insumos importados
La harina de maíz es el producto que más se consume entre las clases media y baja, según el INE
La encuesta de seguimiento del consumo de alimentos del Instituto Nacional de Estadística señala que para el segundo semestre de 2011 la harina de maíz, el arroz, el azúcar, la cebolla, la carne de pollo, el queso blanco, las pastas, los huevos, el aceite y la margarina son los 10 productos de mayor demanda entre la población. 

Al contrastar la disponibilidad de materia prima nacional para elaborar o procesar estos alimentos con las importaciones que hace el país, se observa que de los 10 productos de más consumo 7 dependen en más de 50% de materia prima comprada a otras naciones. 

El INE detalla que 94,15% de los hogares compra con más frecuencia harina de maíz, y el consumo diario por persona está en 85,42 gramos. En el balance agroalimentario del Ministerio de Alimentación se indica que las empresas procesadoras necesitan anualmente 1,2 millones de toneladas de maíz para elaborar harina. La producción nacional del cereal bajó 14% el año pasado. 

Por los puertos nacionales han ingresado entre enero y junio 200.000 toneladas compradas por la Corporación de Abastecimiento y Servicios Agrícolas, y están en tránsito otras 350.000 toneladas. 

Las expectativas de la cosecha que comienza en agosto son similares a las de 2011, que estuvo cerca de 800.000 toneladas, con lo cual el déficit es de más de 400.000 toneladas, que tendrán que ser importadas. 

El segundo alimento de mayor consumo es el arroz. El INE refiere que 94,12% de los hogares lo compra para su dieta diaria y la ingesta es de 65,73 gramos por persona al día. El Ministerio de Alimentación calcula que las empresas requieren 1,3 millones de toneladas de arroz paddy seco y la producción nacional cubre 50%. A través de CASA este año se importarán más de 625.000 toneladas. 

El azúcar es el tercer rubro de más demanda y es adquirido con más frecuencia por 93,12% de los hogares. Cada venezolano consume diariamente, por lo menos, 46,14 gramos. Los números de la Federación de Asociaciones de Cañicultores reflejan que el consumo anual es de 1,2 millones de toneladas de azúcar refinada, pero la producción llegó a 450.000 toneladas, por lo que las compras externas superan 62,5% de la demanda. Es decir, 750.000 toneladas que tendrán que llegar de otras partes. 

En el caso del pollo, que es el cuarto alimento comprado con más asiduidad, la producción nacional cubre el consumo. Sin embargo, los alimentos balanceados para el sector avícola dependen 60% de maíz amarillo importado. Según la Federación Nacional Avícola, este año se han comprado en el exterior 971.927 toneladas de maíz amarillo. El pollo es el segundo producto más consumido después de la harina de maíz y la primera proteína de origen animal, con 80,08 gramos diarios per cápita. 

El INE señala que 91,29% de los hogares compra pastas y el consumo asciende a 47,43 gramos por persona al año. El procesamiento es nacional, pero 100% del trigo es importado. Alrededor de 1,5 millones de toneladas de trigo durum y panadero entran al país anualmente. El aceite vegetal, mezcla y de maíz, depende 80% de las importaciones de aceites crudos, al igual que la margarina. 

Menú por estrato. En Venezuela, indica el Instituto Nacional de Estadística, hay más de 7,04 millones de hogares, de los cuales 2,2 millones están formados por los estratos socioeconómicos I, II y III o de altos y medios recursos; más de 3,7 millones integran el estrato IV o medio bajo y en el V hay más de 1,1 millones de hogares de pocos ingresos. El menú y el consumo de alimentos varían de acuerdo con la clase socioeconómica. 

La encuesta del INE dice que la harina de maíz es el alimento de más demanda en la clase baja y media con 84,76 y 89,31 gramos diarios por habitante, respectivamente. La proteína que más come la clase baja es el pollo con 74,9 gramos por persona al día, mientras que el pollo es de mayor demanda entre la clase alta y media con 54,23 gramos y 51,58 gramos per cápita diarios. 

El estrato de bajos ingresos consume 44,53 gramos de carne al día. El de pastas alimenticias es más alta en esta clase socioeconómica con 50,81 gramos por habitante al día, mientras que en la media es de 48,22 gramos y en la alta de 44,19 gramos. 

El consumo de azúcar también es más elevado entre la población de escasos recursos con 50,56 gramos diarios por persona, mientras que en la media es de 46,68 gramos y en la alta de 43,02 gramos. 

El pan de trigo es más consumido por la población de altos recursos ­42,22 gramos diarios per cápita-, frente a 34,86 gramos de la población más pobre. El arroz es más consumido por la gente de estrato bajo, con un promedio de 73,98 gramos diarios por persona, al igual que la yuca, con 35,89 gramos. En el caso del plátano el mayor consumo está en los estratos I, II y III de más poder adquisitivo, con 49,71 gramos diarios por habitante. Y la leche líquida completa es preferida también por la clase de más recursos, mientras que en los estratos medios y bajos no aparece en la lista de los 10 alimentos de mayor consumo aparente, según el INE. En el rubro de frutas, las más consumidas por los 3 grupos socioeconómicos medidos por el INE son el cambur y la lechosa. 

Desprotegidos ante gigantes del sur


TEMEN QUE INGRESO AL MERCOSUR ACENTÚE ASIMETRÍAS Y CAÍDA DEL SECTOR AGRÍCOLA



Especialistas y productores del campo solicitan al gobierno de Hugo Chávez la aplicación urgente de medidas de salvaguardacomercial

Katiuska Hernández

Publicado en el diario El Nacional el 11 de julio de 2012 (Estrategia y Negocios)

Precios bajos, altos costos de producción, exceso de controles, escasez de insumos, vialidad y servicios en mal estado, amenazas de expropiaciones e invasiones y el clima adverso son las dificultades que afronta el agro venezolano para ser competitivo. La noticia del ingreso al Mercosur le cayó como un balde de agua fría a los productores que aún luchan por recuperarse de la mala racha de los últimos tres años y que ha acentuado la dependencia de las importaciones, debido a que la producción no termina de germinar para cubrir la totalidad de la demanda interna. El sector agrícola y agroindustrial se enfrentan al ingreso al bloque en las peores condiciones. La producción de alimentos en Venezuela se redujo 6,9% en el primer trimestre de este año, según el BCV. 

Aunque los productores luchan por recuperar las hectáreas perdidas de maíz, arroz y sorgo y de oleaginosas como el girasol y la soya en los últimos años, los resultados no son los esperados y la dependencia de las importaciones continúa. En azúcar, el déficit llega a más de 800.000 toneladas que deben traerse del exterior y la producción de maíz amarillo y blanco, para alimentos balanceados para animales y el procesamiento de harina precocida, no alcanza y hay que comprarla a otros países. 

La promesa de levantar el cultivo de café también está en el limbo, a 40 días para la entrada de la cosecha, los caficultores aún no reciben los recursos ni los insumos. 

En carne y leche, los ganaderos se quejan de los altos costos de producción y el rezago en los precios controlados. Productores agropecuarios de Fedenaga afirman que 50% del consumo de carne se atiende con ganado y carne congelada importada, y se mantiene el déficit de leche cruda, además de que 100% de la leche en polvo que se vende en el país se trae del exterior. 

En el sector agroindustrial la situación es similar. La regulación de precios, la restricción para adquirir divisas al cambio oficial, las leyes laborales y las nuevas cargas fiscales y parafiscales hacen poco competitiva la producción de alimentos. 

Adicionalmente, desde hace más de 4 años está prohibida la exportación de harina y ahora se hace desde Colombia, y otros alimentos básicos debido al déficit interno. De un país que exportaba 100.000 y 200.000 toneladas de arroz a países como Colombia, ahora Venezuela busca quién tiene arroz en el mundo para suplir el faltante. 

Asimetrías con el sur Gustavo Moreno, ex presidente de Fedeagro, recuerda que hace seis años cuando se analizó en el gremio el tema del Mercosur con el entonces ministro de Comercio, Gustavo Márquez, se solicitó incorporar al sector agrícola a las negociaciones y se propuso que se aplicaran todas las salvaguardias comerciales posibles para proteger y fortalecer la producción nacional. 

"Todas las integraciones deben considerar la situación de los países más débiles, ahora estamos dejando la CAN donde teníamos similitudes entre las naciones para entrar a un bloque totalmente asimétrico. En Mercosur, Uruguay y Paraguay ya se sienten atropellados por Brasil y Argentina y ahora ingresa Venezuela no por su potencial productor de alimentos sino por la chequera que tiene para comprar", alerta Moreno. 

Sostiene que la producción de cereales en esos países está basada en transgénicos, mientras que en Venezuela no se permite este tipo de cultivos aunque se está importando. 

"Este año pudo haber sido vital la siembra de maíz contando con material o semilla transgénica porque hubiese permitido una disminución de los costos de producción a la par de los países del Sur y un mejor manejo agroeconómico", dice al indicar que todo el pollo que se importa de Brasil y la soya es producida con material transgénico. 

"Si nos vamos a integrar, queremos que se haga en igualdad de condiciones", agrega Moreno. 

La inflación es otro de los factores en contra, puesto que en el Sur llega a un dígito y en Venezuela está por encima de dos dígitos. "En estos momentos es cuando el Ejecutivo de una forma seria y no política debería convocar a todo el sector privado sin distingo político para que podamos trabajar en función de lo que significa este impacto", exhorta el productor agrícola del estado Portuguesa. 

Moreno insiste en que los sectores sensibles que ahora serán los verdaderos perdedores de esta integración, requieren una protección y compensación urgente del Ejecutivo para evitar que desaparezca. 

Contrarreloj Eduardo Porcarelli, profesor de posgrado de Derecho Económico y de la Integración de la UCV, advierte que el sector agroindustrial no está preparado para enfrentar la integración con los gigantes del sur que son una potencia en el área. Señala que asumir este bloque sin preparar a los productores nacionales y sin unas políticas públicas adecuadas que permitan en el corto plazo recuperar la producción y la rentabilidad del agro se podría poner en riesgo muchos rubros sensibles que tenderán a desaparecer. Indica que en 2011, Venezuela importó de los países del Mercosur más de 1,92 millardos de dólares en productos agrícolas y alimenticios, mientras que sólo exportó en promedio 23.649 dólares. 

Destaca que de Argentina el principal producto que se importó el año pasado fue grasas y aceites animales y vegetales como soya, lo que constituyó 14% de las compras a ese país, el segundo producto que más se compró fue leche y productos lácteos que representaron 9,83%, los cereales con 7,47% del total de las importaciones agrícola, semillas y frutos oleaginosos 4,79% y preparaciones a base de cereales como harina de almidón y productos de pastelería 4,06%, las carnes significaron 3% del mercado y las hortalizas 1,32%. 

Las compras a Brasil básicamente están lideradas por el rubro de ganado con 18% de participación, carnes congeladas con 5, 73 % , confitería y azúcar 3,09% y café 1,28%. De Paraguay se adquiere carnes y despojos comestibles que representaron 36,99% del comercio con ese país, soya con 16%, semillas y frutos oleaginosos 13% y cereales como el maíz con 9,28%. Las compras a Uruguay fueron de carnes y despojos comestibles con 9,20% del total de alimentos que se importan de ese país, y leche y productos lácteos derivados 9,01%, crema de leche 8,59, quesos y requesón 7,49% y cereales trigo 3,42%. 

El especialista en integración y comercio exterior, Eduardo Porcarelli, refiere que la integración dejará desprotegida a la agricultura y agroindustria nacional, puesto que este bloque no tiene mecanismos de salvaguardia comerciales entre los países miembros y Argentina y Brasil son unas potencias productoras de alimentos. 

"Existe el acuerdo 59 que tenía el compromiso de liberar frente al Mercosur y tener algunos productos protegidos, pero con la adhesión completa de Venezuela a este bloque, ese convenio vence el 1° de enero de 2014, por lo que el país tendría entre este momento y esa fecha para aplicar un plan rápido de salvaguardias y de protección para poder incentivar la producción nacional, o quedarán a merced de un bloque poderoso que arropará a la débil agricultura venezolana", reitera Porcarelli. 

El profesor de la UCV recomienda diálogo inmediato entre el Gobierno y todos los sectores involucrados para poder negociar los productos que deben ampararse bajo el acuerdo 59, mientras dura su vigencia por año y medio. 

Recuerda que en este acuerdo Venezuela manifestó que se podrían proteger productos sensibles como carne, queso, cebollas, ajos, naranjas, mandarinas y otros cítricos, maíz, manteca, cacao, galletas, batatas, papas, jugos, mayonesa, jamones, leche, nata, mantequilla, arroz, harina de maíz, almidón de maíz, sorgo, aceites, embutidos de carne y otros. 

"Este acuerdo tiene la posibilidad de aplicar medidas especiales y de salvaguardia para el sector agrícola que se pueden aún utilizar para aquellos productos sensibles". 

jueves, agosto 02, 2012

El Gobierno controla 62,6% del mercado de alimentos básicos

http://mercadosyconsumo.tumblr.com/
EL NACIONAL - Martes 20 de Marzo de 2012Economía/6

Economía

BALANCE Disponen de una red de distribución y procesamiento de 22.327 establecimientos


De 6 millones de toneladas de demanda nacional distribuyó más de 3,75 millones en 2011 a través de comercios estatales y privados


KATIUSKA HERNÁNDEZ 
khernandez@el-nacional.com



El Gobierno se ha convertido en el principal distribuidor y proveedor de alimentos básicos terminados como arroz, café, aceite, harina de maíz, leche en polvo, azúcar, granos, atún, carne de res, y otros, a través de la venta directa en los establecimientos Mercal, Pdval y abastos Bicentenario. Pero, además, constituye el principal proveedor de materia prima agrícola importada a la agroindustria privada, debido a que desde hace tres años se reserva gran parte de las compras externas de arroz, maíz blanco, café, azúcar cruda, algunas grasas, pollo y ganado bovino y carne congelada.

La Memoria y Cuenta del Ministerio de Alimentación detalla que del total de la demanda nacional de alimentos calculada en más de 6 millones de toneladas, el Gobierno aporta más de 3,75 millones de toneladas, lo que representa 62,6% del mercado. La cobertura en el sector de alimentos se elevó en un año de 32,4% a 62,6%.

En el informe se indica que la Misión Alimentación, que abarca desde los productos subsidiados que se venden en las bodegas de Mercal hasta la venta en los locales de Pdval y la red de supermercados abastos Bicentenario ­antiguos Cada y Éxito­, registró un incremento de 111,07% en el volumen de toneladas comercializadas, al pasar de 1,78 millones de toneladas en 2010 a 3,75 millones en 2011.

De esta cantidad, más de 2,08 millones de toneladas se colocaron sólo en las redes oficiales, mientras que la Corporación de Abastecimiento y Servicios Agrícolas suministró a la red privada más de 1,67 millones de toneladas entre productos alimenticios terminados y materias primas, la mayoría importada.

En el informe también se señala que las ventas mensuales de las redes gubernamentales variaron de 148.429 toneladas en 2010 a 313.301 toneladas el año pasado. Apunta que en diciembre se logró colocar 350.000 toneladas entre alimentos de la cesta básica y los ingredientes para elaborar hallacas y productos alimenticios típicos de Navidad.

Venta subsidiada. La red de distribución y procesamiento de alimentos del Estado atiende 22.327 establecimientos desde puntos de venta hasta almacenadoras, plantas procesadoras, empaquetadoras, comedores, carnicerías, panaderías y areperas. El informe del Ministerio de Alimentación refiere que 15.993 son comercios, incluyendo bodegas Mercal, Pdval, frigoríficos y expendio de carnes fijo y móvil. También tienen 6.000 casas de alimentación, 43 panaderías, 200 areperas fijas y móviles, 22 plantas productoras, procesadoras y empaquetadoras, 13 fincas de Mercal para la producción de ganado bovino, 34 silos para almacenar rubros agrícolas a granel y 430 depósitos y centros de acopio, entre otros.

En el balance se indica que los precios de venta permiten un descuento o ahorro de 76,6% principalmente para quienes compran en Mercal, programa que tiene un subsidio de 6,3 millardos de bolívares. Mientras que en Pdval y abastos Bicentenario, el Gobierno asegura que se vende con un descuento de 21,6% en comparación con las cadenas privadas de supermercados.

domingo, abril 29, 2012


MERCADOS Y CONSUMO 

La mayoría adquiere la comida día a día


57% de los consumidores ajusta las compras al presupuesto

Un estudio de la empresa Kantar Worldpanel indica que los venezolanos están cada vez más afectados por la inflación




KATIUSKA HERNÁNDEZ 
BÁRBARA RODRÍGUEZ 




La mayoría de los consumidores venezolanos tiene límites al momento de comprar y gastar, debido al alto costo de los productos y a la pérdida del poder adquisitivo.

Un estudio de la empresa Kantar Worldpanel, que describe las características de los compradores en América Latina, detalla que en el caso de Venezuela 57% de las familias tiene un presupuesto estricto y 43% opta por una lista de compras para controlar el consumo y estirar el dinero disponible.

"En América Latina la gente suele ser optimista y considera que la situación mejorará, pero en muchas ocasiones se ven obligados a no gastar tanto, principalmente por la inflación", expresa Virgines Arias, gerente comercial de la empresa de mercado.

Agrega que para una gran cantidad de consumidores la cultura del ahorro no existe, porque se ven imposibilitados de reservar dinero. "Tienen que comprar alimentos y otros rubros básicos y cada vez son más caros debido a la inflación. No hay forma de ahorrar".

La frecuencia de compra también ha variado. Hay cada vez menos hogares que tienen la capacidad de costear un mercado de despensa, es decir, comprar en una sola visita al supermercado todos los productos que necesitan para un mes, señala.

"Lo que vemos es más personas yendo a comprar el consumo inmediato: la comida para el día o dos días máximo, porque viven con un presupuesto limitado y justo", una realidad que palpa día a día Josefina Viggiani, que depende de una pensión y, además, debe pagar el alquiler de una habitación.

Ella tiene un gasto mensual de 1.000 bolívares aproximadamente y piensa que su situación económica podría empeorar a causa de la inflación.

El estudio de Kantar Worldpanel describe que hay cuatro tipos de consumidores según su estado de ánimo y capacidad de gasto: los soleados que tienen un alto gasto por individuo y son optimistas; los cálidos con bajo gasto pero alegres y que consideran que su situación puede mejorar; los de lluvia, con alto gasto por individuo pero pesimistas y los de frío, que tienen poca capacidad de compra y, además, son negativos.

En Venezuela 38% de los consumidores se encuentra en la tipología de compradores cálidos, tienen límites al momento de gastar porque no tienen mucho poder de compra, pero están a la expectativa de que la situación pueda mejorar en el mediano plazo. En este grupo se encuentran las amas de casa mayores de 50 años de edad, en hogares pequeños y medianos.

En promedio, en América Latina 45% de los consumidores corresponde a esta tipología de cálidos. Tienen la sensación de estar mejor, pero limitan el gasto.

"El optimismo del consumidor viene dado por la manera en que cada individuo percibe sus finanzas con respecto al pasado y si piensa que su situación económica mejorará o será peor. Y también está el grupo de los soleados, donde están 34% de los consumidores venezolanos que son optimistas y mantienen un alto gasto por individuo", destaca la especialista en mercado. En el caso de los cálidos, la descripción abarca personas de la clase media baja, amas de casa jóvenes y con familias medianas y numerosas.

Mientras que 13% corresponde a compradores clasificados como de lluvia, es decir, que no tienen muchas esperanzas de que mejore la situación, pero están dispuestos a gastar y comprar. En este caso están los estratos socioeconómicos altos y medios altos, que pueden comprender amas de casa mayores de 50 años de edad y con hogares de uno o dos miembros.

"Para este grupo, las finanzas desmejoran y el futuro lo ven gris, tienen un alto gasto, principalmente en productos de la canasta básica y creen que han estado mejor en otros años", indica Arias.

En el caso de los consumidores fríos, que para Venezuela significa 15%, se describen como personas con una capacidad de compra baja y con un ánimo pesimista sobre su entorno y situación económica, allí figuran las clases media bajas y amas de casa entre 35 y 49 años de edad con un hogar de más de 5 personas.

¿Donde compran? El punto de venta de mayor alcance y más frecuentado por los consumidores son las panaderías, seguido de las bodegas de barrio y los supermercados independientes y los modernos. "En la panadería, además de comprar el pan canilla, se llevan bebidas gaseosas, jugos pasteurizados, leche, margarina, harina precocida, embutidos y otros productos para consumo inmediato".

Cuando van de compras, las personas prefieren las ofertas que le proporcionen un beneficio inmediato, como descuentos, productos en combos, artículos más grandes que cuesten menos, entre otros. "Las rifas y otras promociones que no se otorgan en el momento pierden atractivo, no son las más populares entre los consumidores venezolanos, ellos quieren el beneficio de inmediato como un producto con un valor agregado como los combos o el 2 x 1".

En un recorrido por varios supermercados y establecimientos, los consumidores manifestaron que llevar una lista es lo más prudente si no se quiere malgastar el dinero.

Jorge Dueñas, que reside en El Llanito y tiene una familia de 5 integrantes, gasta cada quincena más de 1.000 bolívares en los productos básicos y siempre lleva un control de los gastos.

Carmen Ribas, ama de casa, señala que prefiere ir a los grandes establecimientos para buscar productos difíciles de conseguir en otros lugares.

Sin embargo, prefiere los mercados populares que se hacen en las calles para conseguir los productos más frescos. 

sábado, enero 28, 2012

La agricultura socialista no germina


Desde 1999 hasta el 28 de enero de 2012, 8 ministros de Agricultura ha tenido el Gobierno de Hugo Chavez. (Reportaje publicado el 2 de febrero de 2011 en El Nacional, Estrategia)
El Gobierno pasó de los gallineros verticales a la Misión AgroVenezuela

Las políticas agrícolas del Gobierno han pasado por varios ciclos, unos de sequía e
infertilidad y otros de florecimiento. Al comienzo de la gestión en 1999, los
sectores ganadero y agricultor estaban convencidos de que serían parte de las
medidas para reimpulsar la producción de alimentos.
Se ideó el plan nacional de rubros bandera y estratégicos:
arroz; palma aceitera; caña de azúcar; frutas tropicales; cacao; ganadería,
carne y leche; pesca y acuicultura.
Entre 1999 y 2003 se anunciaron 5 planes agrícolas y 5
funcionarios fueron designados ministros. Se fusionaron los despachos de
Agricultura y de Industria y Comercio, que terminó por disolverse para recrear
la cartera dedicada a la producción primaria.

Los llamados rubros bandera incluían planes por 18 años, también se habló del
Tricolor Agrícola entre 2001 y 2002 y la democratización del campo con la Ley
de Tierras y la Ley de Pesca, y la creación de Juntas Nacionales Agrícolas
entre 2002 y 2003.
La inclusión del sector agrícola en la Constitución en los
artículos 305 y 306 fue alabada por los productores, como un interés por lograr
la tan anhelada soberanía alimentaria en términos de suficiencia y
accesibilidad.
El primer gabinete agrícola en 1999 estuvo integrado por el
productor agropecuario Alejandro Riera, pero pronto sale del Gobierno y con él
las esperanzas del sector de tener un representante y de los planes de
reactivación de los rubros bandera.
"Yo no veo en estos 12 años ningún acierto en materia
agropecuaria. El desastre en la producción de la ganadería y la leche ha sido
muy grande.
En 1999 había 12,5 millones de cabezas de ganado, ahora en
2011, sólo hay 7,5 millones de cabezas, sin contar lo que ha pasado en el Sur
del Lago de Maracaibo. Y además se produce la mitad de la leche que se producía
en Venezuela", señaló Alejandro Riera, ex ministro de Agricultura.
Sostiene que estos nuevos planes agrícolas no serán exitosos y
recomienda al Gobierno volver a sus orígenes. Riera dice que el presidente
Chávez tiene que regresar a las palabras que le dijo cuando lo nombró ministro.
"Tenemos 4 rubros bandera: las grasas que son deficitarias, los cereales,
la leche y la caña de azúcar. Tenemos que llegar al autoabastecimiento", recordó.
Riera lamentó que luego de tantos años, ahora el país tenga
que importar café, arroz, maíz blanco, azúcar cruda; carne y leche para
sostener el consumo.
Ciclo de encuentros y desencuentros En un intento por
frenar la burocracia y reducir los gastos se fusionaron los ministerios de
Agricultura y de Industrias y Comercio. La visión de integración no duró y se
volvió a separar la cartera agrícola.
Juan de Jesús Montilla, a cargo del ministerio, promovió el
concepto de soberanía alimentaria y criticaba las importaciones, a tal punto de
que hoy es citado con frecuencia por el jefe del gabinete económico, Jorge
Giordani, cuando habla de eliminar la entrega de dólares de Cadivi a rubros
estrictamente necesarios.
En el año 2000 se presenta el primer Plan Agrícola 20002018
teniendo como eje los rubros Banderas y Rubros Estratégicos.
Se crean las Cadenas Agroproductivas y se integran a
productores, industriales, comerciantes y representantes de los consumidores.
Sale Montilla y es nombrada Luisa Romero, como ministra de
Producción y Comercio. Se percibió un rezago en los planes agrícolas, pero se
registró un crecimiento de los diferentes rubros agrícolas producidos por el
sector privado.
Se iniciaron inversiones privadas en silos de almacenamientos,
plantas de transformación agroindustrial y se pusieron en marcha los programas
de desarrollo y vialidad rurales, recuperaciones de sistemas de riego, así como
la planificación de los nuevos megaproyectos del Diluvio-El Palmar y de Dos
Caminos.
Se logró en este período una producción record de arroz,
logrando exportar a Colombia por los privados con apoyo del Gobierno.
Pero en 2001, con la promulgación de la Ley de Tierras se
generó zozobra en el sector.
Asume a finales de ese año Efrén Andrades, viceministro de
Agricultura y luego asume el despacho. Propone los programas todo a mil de la
carne, antecesor de Mercal, creado en 2003. Igualmente planteó el plan Kit
Conuco para la cría de gallinas, cerdos y la siembra de semillas y
herramientas. Propuso las Rutas de la Empanada y de la Arepa, además de los
cultivos organopónicos.
"El único desacierto que yo veo es que han aumentado las
importaciones de alimentos y ese es un punto crítico. En mi gestión entre 2001
y 2003 las importaciones llegaron a 1,39 millardos de dólares, mientras que en
2008 llegaron a más de 7 millardos de dólares", dijo.
Sostuvo que es posible que el aumento del consumo de alimentos
y la diversificación en los hábitos y la gran liquidez propició ese incremento
de las compras externas.
Andrades apoya la nueva Misión Agro Venezuela además del
registro que lleva el Instituto Nacional de Tierras. "La lucha contra usar
la tierra como bien de capital hay que hacerla en este país", agregó.
Cree que el Gobierno debe retomar la convocatoria de todos los
actores privados de la producción agrícola y de alimentos del país. "El
gran diálogo que se hizo entre 2001 y 2003 debe rescatarse y crear el verdadero
desarrollo endógeno de la mano de los sectores publico y privado para reactivar
los circuitos de producción y ahorrar divisas", señaló al recordar el
resultado de la comisión Presidencial Agrícola.
En septiembre de 2003 tomó el cargo Arnoldo Márquez y el
Gobierno aprobó un millardo de dólares para el sector proveniente de las
reservas internacionales. En este período se integran las Juntas Nacionales,
las cuales no avanzaron nada a pesar de múltiples reuniones y hubo discordia
con el manejo de la cartera agrícola de la banca. Es durante el periodo de
Arnoldo Márquez que sucede el incendio en la Torre Este de Parque Central
afectando severamente los archivos y datos de los ministerios de
Infraestructura y de Agricultura y Tierras. Al llegar Antonio Albarrán al cargo
en 2005, cercano a Adán Chávez, hermano del presidente de la República, se
acentúa la caída de la gestión del ministerio y el auge en las filas internas
de la política oficialista.
A pesar de que no se avanzó en materia de políticas agrícolas,
el sector productor privado trabajó para aumentar la producción en varios
rubros importantes de la canasta básica.
El clima favoreció la producción y el país siguió manejándose
a corto plazo.
Ante los eventos en el Central Azucarero Ezequiel Zamora de
Barinas, por la malversación de recursos el ministro de Albarrán es obligado a
salir del despacho de Agricultura y es sustituido por el sociólogo Elías Jaua.
Es durante el periodo del ministro Jaua que se acentuaron las
intervenciones de tierras por el INTI, a través de su presidente Juan Carlos
Loyo. Desde entonces y bajo el paraguas de los Fundos Zamoranos, más de 3
millones de hectáreas han pasado a manos del Estado. En lugar de entregas de
tierras directas a los campesinos, que luego las revendían o alquilaban, el
Gobierno decidió crear empresas socialistas de producción administradas por el
propio despacho de Agricultura.
En el periodo del Ministro Loyo continuaron las reuniones con
el sector productor logrando la atención de estos últimos y los compromisos de
siembra. Sin embargo, cada día aumentan los secuestros e inseguridad en el
campo. Y a la par, el estricto control de precio, sumado a las intervenciones,
las importaciones masivas y los factores climáticos, continúa acentuada la
caída de la producción agrícola que se inició en 2008.
12 años después, el Gobierno pretende conseguir los objetivos
que no ha logrado: convertir al país en potencia agroalimentaria.
La Misión Agro Venezuela con el fomento de la frontera
agrícola, planes rurales, cultivos estratégicos, edita los anteriores programas
aprobados por el Gobierno, ahora con la visión socialista por delante.
Ahora con 13 años de políticas agrícolas algunas fallidas, otras inconclusas y una carga de dependencia alimentaria en las importaciones, el Gobierno anuncia el relanzamiento de la Gran Misión AgroVenezuela en la que se incluyen cambios en el gabinete agrícola.

miércoles, enero 18, 2012

La comida es más cara en Caracas y más barata en Mérida

MERCADO Los rubros con precios controlados subieron 36,20% en un año


Consumidores de Caracas pagaron 51% más por alimentos



La canasta, según el INE, se ubicó en la capital en 2.026,33 bolívares y la nacional en 1.741,29 bolívares



KATIUSKA HERNÁNDEZ





Los consumidores de Caracas tuvieron que pagar 51% más por los alimentos, al encarecerse el costo de la canasta alimentaria normativa de 1.341,68 bolívares en diciembre de 2010 a 2.026,33 bolívares al cierre de 2011, según el Instituto Nacional de Estadística.



El costo nacional de esta cesta de productos fue de 1.741,29 bolívares, 27,01% más que en diciembre de 2010, cuando estaba en 1.370,93 bolívares. Con el salario mínimo mensual de 1.548 bolívares, se puede comprar 91,7% de la canasta alimentaria nacional de 1.741,29 bolívares. Pero en Caracas, el poder de compra de ese salario es apenas de 76,39% si se toma en cuenta que la cesta de productos alimenticios supera los 2.000 bolívares en la zona metropolitana.



Elías Eljuri, presidente del INE, señaló que sólo 21% de la población que tiene empleo, depende del salario mínimo, hace unos años esta proporción era de más de 65%. Expresó que el ingreso promedio de los hogares es de 4.000 bolívares, es decir 2,5 remuneraciones mínimas.



La segunda ciudad más cara es Maracaibo, donde la canasta cuesta 1.961,83 bolívares, le sigue Maracay en 1.781,66 bolívares, Ciudad Guayana en 1.763,70 bolívares y San Cristóbal en 1.756,79 bolívares. El informe indica que la menor variación en la canasta alimentaria en un año se registró en Ciudad Guayana donde pasó de 1.480,91 bolívares al cierre de 2010 a 1.763,70 bolívares en diciembre pasado, es decir, 19,09% de aumento.



La ciudad donde los alimentos son más económicos es Mérida, allí la canasta alimentaria cuesta 1.182,79 bolívares. En un año los rubros básicos de esta cesta aumentaron 26,27%, luego de estar en 936,65 bolívares.



El informe detalla que los productos controlados se incrementaron de precio 36,20% en un año. Los venezolanos destinaban 539,42 bolívares para la compra mensual de rubros regulados en diciembre de 2010, y ahora tienen que gastar 734,73 bolívares para la compra de los mismos productos.



Menú inflacionario. El informe del INE indica que el gasto mensual en cereales y productos derivados aumentó 29,23% en un año al pasar de 203,32 bolívares a 262,73 al cierre de 2011. Del total de la canasta, la compra de cereales se lleva 15,08% del presupuesto.



La mayor variación se registró en el pan de trigo cuyos precios aumentaron 36,46% el año pasado, y las pastas 38,99%. Ambos rubros están regulados, según el INE, pero los consumidores compran las presentaciones especiales que son más caras.



En el grupo de carnes y sus preparados, la variación de los precios en un año fue de 44,01%, para ubicarse en 236,87 bolívares el gasto mínimo en proteínas cárnicas, lo que representa 13,60% del costo de la canasta. El mayor incremento se registró en la carne para sopa como el lagarto que pasó de 21,98 bolívares a 36,63 bolívares el kilo, 66,6% más caro. La carne corte falda subió más de 58% y la molida 57%.



El gasto en pescados y mariscos subió 31,79% y las familias sólo invierten 95,1 bolívares en estos rubros alimenticios. El atún enlatado subió de precio 49,37%. El INE indica que las familias gastan al menos 29,42 bolívares al mes en estos productos.



En el caso de los lácteos como la leche, el queso y otros derivados se registra un aumento de 34,47% al pasar de 184,28 bolívares en diciembre de 2010 a 247,8 bolívares en diciembre pasado. Según el INE, la leche en polvo subió el año pasado 48,98% y los quesos 37,27%. Los rubros lácteos representan 14,23% del total del gasto familiar en la canasta alimentaria.



En el caso de las frutas y hortalizas, los precios se incrementaron 23,94% en un año. De 412,84 bolívares que se invertían en estos alimentos al cierre de 2010 subió a 511,66 bolívares en diciembre del año pasado. 29,38% del total de la canasta alimentaria se destina a la compra de hortalizas, verduras y frutas. Los rubros que más aumentaron de precio en este grupo fueron las zanahorias en 65,34%, los plátanos maduros en 52,97%, y las lechosas en 53,51%. El tomate y las cebollas registraron una reducción en los precios de 1,96% y 8,24%, respectivamente. Otros rubros también subieron, como el café que aumentó 55,62%, la sal 27,59% más cara que en 2010, y las papas 37,37%.



Eljuri indicó que se ha incrementado el consumo de alimentos, como carne de res, pollo, harina y arroz, pero se registró un descenso en la producción agrícola de rubros como el maíz, lo que afecta los precios. "Es necesario aumentar la producción de manera que al haber una mayor oferta haya una tendencia a la disminución de la inflación", dijo en una entrevista en VTV.





Cendas: Canasta cuesta Bs 3.358,84



El Centro de Documentación y Análisis Social de la Federación Venezolana de Maestros, Cendas, registra que la canasta alimentaria familiar se ubicó en diciembre pasado en 3.358,84 bolívares, 1,6% más que en noviembre y un alza de 27,2%, hace un año cuando costaba 2.792,01 bolívares. Este ente no oficial sostiene que subieron de precios del azúcar y la sal 3,3%; frutas y hortalizas, 3,1%; café, 3%; pescados y mariscos, 1,3%; carnes y sus preparados, 1,2%; cereales y productos derivados, 1,1%; leche, quesos y huevos, 0,7% y raíces, tubérculos y otros, 0,5%. El Cendas indica que la diferencia entre los precios regulados y los que pagan finalmente los consumidores es de 92,8%. En el informe esta institución adscrita a la Federación Venezolana de Maestros, indica que en 2011 escasearon la leche en polvo, las sardinas enlatadas, la carne de res a precio regulado, la margarina, el aceite, la harina de maíz y café; estos rubros representan 12,3% del total de los productos que contiene la canasta alimentaria que mide el Cendas. Este organismo indica que se requieren 2,3 salarios mínimos de ingresos para cubrir la compra de alimentos.


Ficha técnica El estudio del INE abarca 50 productos que son representativos del consumo de las familias (hábitos de consumo, preferencias y patrones), para un hogar integrado por 5,2 personas para una ingesta de 2.200 calorías diarias. Se incluyen comercios privados y también las bodegas de Mercal en 10 ciudades y más de 72 localidades, mientras que el Cendas de la FMV mide 16 productos. El INE visitó 7.992 establecimientos en diciembre y se recolectaron 15.281 precios de productos.












Texto publicado en el diario El Nacional el 18 de enero de 2012

Crecimiento agrícola dependerá de entrega de insumos y precios rentables



Estrategias

PLANIFICACIÓN El Gobierno tiene el reto de elevar la producción primaria en 4% este año
Crecimiento agrícola dependerá de entrega de insumos y precios rentables

Esperan medidas especiales para recuperar siembra de maíz, caña de azúcar, arroz, soya, café y la ganadería


KATIUSKA HERNÁNDEZ
khernandez@el­nacional.com



E ste año la meta del Gobierno en materia agrícola es revertir la caída de la producción en rubros clave como maíz blanco y amarillo, soya, caña de azúcar, palma aceitera, plátano, ganadería de carne y leche, café y otros; así como elevar las hectáreas sembradas de arroz y hortalizas, lo que depende de la entrega a tiempo de fertilizantes, semillas, agroquímicos, bioquímicos y maquinarias, y de discutir y fijar precios rentables para garantizar la sostenibilidad del sector.

Los productores agrícolas recuerdan que, pese a que se analizaron con el Ejecutivo las estructuras de costos del maíz, el girasol, el café y el arroz en 2011, los precios acordados no fueron los que se publicaron en Gaceta Oficial. Para el maíz, los agricultores propusieron en el primer semestre del año pasado 1,89 bolívares por kilo y el precio quedó en 1,5 bolívares para el blanco y 1,33 para el amarillo, lo que no permitió un margen de ganancia rentable. Por eso hay rezago en los precios. Fedeagro propuso en agosto y septiembre que se autorizara una compensación económica, medida que tampoco prosperó.

En sorgo, la propuesta fue elevar el precio a mínimo 1,69 bolívares el kilo. Se dejó en 1,2 bolívares. Para el arroz, aunque se pedía un ajuste mayor, el grano subió a 2,02 bolívares el kilo, lo que permitió una rentabilidad moderada de 9%.

En el caso del café, pese a que desde agosto de 2011 se habían discutido los costos, y cafetaleros y Gobierno habían llegado a un consenso sobre los 1.450 bolívares que cuesta producir un saco, 2 meses después el grano quedó en 1.200 bolívares por quintal de 46 kilos.

En caña de azúcar los productores esperaban 51% de aumento, de 4,89 bolívares a 7,41, pero se aprobó un ajuste de 25% y el precio se fijó en 6,11 bolívares. Los cañicultores aceptaron esta propuesta a cambio de que se discuta una política de reactivación y mejoramiento del cultivo: aumentar el número de hectáreas sembradas, flexibilizar las cuotas de producción para la industria y el consumo doméstico en 50%, y controlar las importaciones, entre otras medidas.

Fedeagro propone que en 2012 se discutan a tiempo los costos y se reconozcan los precios, para garantizar una rentabilidad que haga sostenible la siembra, la entrega oportuna de insumos y permiso para importar a las empresas de agroquímicos privadas.

Metas y planes El ministro de Agricultura y Tierras, Juan Carlos Loyo, informó que en los próximos días anunciará la oferta de producción o metas agrícolas para 2012 por regiones, zonas y municipios.

"Este año vamos hacer hincapié en hortalizas, cereales y plan de ganadería; creceremos sustancialmente y aseguraremos que haya organización social para trabajar en función de la producción de alimentos", dijo al indicar que el PIB agrícola debe crecer 4% este año. El plan detalla que se convocará a todos los sectores.

En el área agrícola vegetal la meta es lograr la producción de más de 12,04 millones de toneladas entre cereales, hortalizas, oleaginosas, café, la caña de azúcar, además de caraotas y frijol.

Específicamente en cereales se espera una producción de 6,02 millones de toneladas, de las cuales 1,95 millones serán de maíz amarillo y 2,52 millones del blanco. Se prevé elevar en 13,5% la superficie total de siembra del grano, para superar 1,25 millones de hectáreas. En 2011 no se logró la meta para este rubro, que para maíz blanco era de 2,5 millones de toneladas ­sólo se lograron cosechar 1,25 millones de toneladas­, y para amarillo 1,39 millones de toneladas y sólo se cosecharon 863.861 toneladas.

En arroz se pretende elevar 12% la producción en 2012 para obtener 1,55 millones de toneladas; en 2011 se preveía 1,39 millones de toneladas de arroz paddy, y apenas se llegó a 845.254 toneladas, es decir, 60,80% de la meta esperada.

En el caso de las oleaginosas se prevé elevar la siembra 25%, para lograr 200.000 hectáreas.

Según datos del Gobierno, la cosecha de girasol de 2011 fue de 67.860 toneladas, 27% más que en 2010. El plan es llegar a las 300.000 toneladas de girasol y 240.000 de soya. Para esta última oleaginosa sin embargo, no se logró la meta de 2011; la cosecha se redujo 24% para cerrar en 49.777 toneladas.

En el área de hortalizas, el Gobierno espera este año elevar la cosecha de tomate en 65% para pasar de 301.724 toneladas a 495.767; en cebolla aumentar la producción 42% este año para lograr 514.088 toneladas y en pimentón pasar de 160.387 toneladas a 266.154.

Aunque estos tres rubros crecieron con respecto a 2010, las metas de 2011 no se cumplieron: en tomate se esperaba cosechar 478.306 toneladas y se llegó a 63% de ese plan; en cebolla el objetivo era 405.620 toneladas y se logró 89,5% y en pimentón de 230.132 toneladas que se tenían planificadas se cumplió 69,6% de la meta.

En el caso del café, la meta en 2011 era producir 87.732 toneladas (1,9 millones de quintales), el balance del Ministerio de Agricultura, indica que se cosecharon 75.510 toneladas (1,64 millones de quintales), es decir 86% de lo previsto.

No obstante, cifras de Fedeagro indican que la producción fue 50% menor. Para este año, el plan del Ejecutivo es lograr una cosecha de 92.732 toneladas, equivalente a más de 2,01 millones de sacos.

lunes, enero 16, 2012

Aumentó consumo de arroz, harina, plátano, azúcar y carne


Informe del INE indica que se redujo la ingesta de pan y de algunas frutas como cambur y lechosa



KATIUSKA HERNÁNDEZ
khernandez@el-nacional.com

El Instituto Nacional de Estadística registra el aumento del consumo diario de alimentos de 7 rubros básicos en el primer semestre de 2011. En un informe destaca que creció en 19% la ingesta de arroz de mesa al pasar de 54,55 gramos por persona al día en el primer semestre de 2010 a 65,1 gramos en igual período del año pasado. A razón de 23,76 kilos anuales de arroz.

En ese lapso, se incrementó el consumo de harina precocida de maíz en 15,38%. Según el INE, cada venezolano come 84,46 gramos de harina de maíz en sus distintas preparaciones arepas, empanadas, hallacas, bollitos, polenta, entre otros. En el primer semestre de 2010 la demanda diaria de harina por persona fue de 73,20 gramos. Al año el INE calcula que el venezolano consume más de 30,82 kilos de harina. La industria procesadora señala que supera los 34 kilos.

La demanda de azúcar se incrementó 15,29%. El organismo calcula que diariamente se consumieron 44,4 gramos por persona de azúcar al cierre del primer semestre del año pasado, frente a los 38,51 gramos en el período de 2010.

La pasta de trigo, uno de los rubros de más demanda, aumentó 8,43%: de 46,10 gramos por habitante al día entre enero y junio de 2010 a 49,99 gramos en el primer semestre de 2011. Anualmente, entonces, cada venezolano come alrededor de 18,24 kilos de pastas alimenticias. Hasta hace unos años las industrias lo calculaban en 14 kilos per cápita al año.

En el caso de las proteínas, el consumo de pollo registró un repunte de 11,19%, según el INE, de 76,05 gramos por persona diarios a 84,56 gramos.

30,86 kilos al año per cápita.

Sin embargo, las empresas procesadoras calculan el consumo en 41 kilos de carne de pollo por persona anuales.

En el caso de la carne de res, el informe detalla que al término del primer semestre de 2010, el consumo al día era de 48,21 gramos y al finalizar el primer semestre del año pasado llegó a 53,56 gramos, 11,09% de incremento. Con esta cantidad, el consumo anual se calcula en 19,54 kilos de carne de res; pero el Ministerio de Agricultora lo sitúa en más de 24 kilos per cápita al año.

En contraste, el informe del INE indica que cayó en 10,62% el consumo de pan de trigo al pasar de 47,98 gramos por persona diarios a 42,88. También se redujo la ingesta de algunas frutas como la lechosa que cayó 8,35%, de 40,68 gramos a 37,56 gramos diarios y de cambur en 14,04% menos, al pasar de 41,37 gramos a 35,56. El consumo de plátano principalmente maduro subió 17,74% de 43,50 gramos a 51,22.

Mesa por clase. El informe del INE indica que los hogares del estrato socioeconómico V, o de bajos recursos, tienen una mayor ingesta de alimentos ricos en carbohidratos como las harinas y cereales. En el caso de la harina de maíz señala que el consumo aparente diario por persona en una familia pobre es de 90,62 gramos, mayor al promedio nacional de 84,56 gramos.

Igualmente con la ingesta de arroz, que se ubica en 72,77 gramos per cápita diarios en un hogar pobre, frente al promedio nacional de 65,1 gramos. En el caso de las pastas el consumo en los estratos de ingresos bajos es de 53,94 gramos al día, mientras que en general es de 49,99 gramos. El de pollo también es ligeramente elevado en comparación con el promedio nacional al situarse en 86,63 gramos; pero el de carne está en 48,52 gramos en los hogares pobres, inferior a la media del país de 53,56 gramos por persona al día.

En el estrato medio, o IV, los alimentos de más demanda son pollo, harina, arroz, carne de res, pastas y plátano y en los de mayores recursos aumenta el de carne de res, pan, plátano y frutas.

domingo, enero 15, 2012

Mercal perdió en 5 años 13,6 puntos de participación de mercado


45,18% menos de familias pobres compraron en las bodegas del Gobierno

En el primer semestre de 2006 cubría 71,8% de hogares y en igual período del año pasado 57,97%, según el INE

KATIUSKA HERNÁNDEZ
khernandez@el-nacional.com

La participación de Mercal en la venta de alimentos básicos se redujo 13,6 puntos en 5 años, según el informe semestral de consumo de alimentos que publica el Instituto Nacional de Estadística. Entre enero y junio de 2006 la red abarcaba 71,58% de los hogares que compraban por lo menos un producto con precio subsidiado, porcentaje equivalente a 4,52 millones de familias.

Al cierre del primer semestre de 2011, el INE señala que estos comercios alcanzaron 57,97% de los hogares venezolanos (4,03 millones), 11,03% menos que en la primera mitad de 2006.

Por estrato socioeconómico, la encuesta del INE detalla que 773.102 familias pobres se beneficiaron de la venta de alimentos al término del primer semestre del año pasado, sin embargo, esta cantidad es 45,18% menor que la cobertura que tenía en 2006, cuando más de 1,4 millones de hogares de pocos recursos adquirieron leche, carne, pollo, café, azúcar, pastas, arroz, margarina y atún, entre otros alimentos.

En 2006, Mercal cubría 22,32% de las familias pobres; ahora sólo atiende a 11,10%.

En el estrato económico IV o medio se indica que 2,27 millones de hogares compraron al menos un producto en la red del Gobierno entre enero y junio del año pasado, frente a los 2,23 millones que lo hicieron en el mismo lapso de 2006, un aumento de 1,74%.

El INE indica que 989.426 hogares con mejores ingresos adquirieron alguno de los alimentos que comercializó la red en el primer semestre de 2011; 12,77% más en comparación con los 877.337 hogares que lo hicieron en el mismo período de 2006.

En contraste, el organismo agrega que hay 2,92 millones de hogares que no compran en los comercios subsidiados, que representan 42,03% del total de las familias calculadas para el primer semestre de 2011 en 6,96 millones. En el primer semestre de 2006 había más de 6,3 millones de hogares, de los cuales más de 1,7 millones no compraron en estos comercios.

Menos aceite. Las cifras de consumo de alimentos publicadas en la página web del INE refieren que en relación con el primer semestre de 2010, la cantidad de hogares que compraron en Mercal se redujo 0,36% entre enero y junio de 2011, al pasar de 4,05 millones a 4,03 millones familias.

En el caso de los hogares más pobres se registró un repunte de 19,73% en ese período.

La compra de aceite por hogar en Mercal cayó 8,14% entre el primer semestre de 2011 y el de 2010, al igual que la de pollo (2,36%) y de margarina (2,47%).

Mientras, la demanda de arroz en estos locales subió 15,87%.

Se calcula que más de 2,13 millones de familias adquirieron este alimento a precio bajo. La comercialización de atún aumentó 27,06%; 1,8 millones de hogares compraron el producto en Mercal, también azúcar, leche en polvo y pastas.

miércoles, diciembre 28, 2011

La escasez se acentuó en 2011



Las fallas de alimentos regulados caracterizaron 2011

Falta de insumos y rezago de precios acentuaron escasez

Los productos que registraron mayores fallas fueron leche en polvo, aceite, carne de res, café, azucar y queso

KATIUSKA HERNANDEZ
@Lachurry
khernandez@el-nacional.com

El desabastecimiento de alimentos con precios regulados se acentúo en 2011. El informe semanal de la empresa Datanálisis señala que el índice de escasez se situó en 24,8% al cierre del 13 de diciembre, mientras que el promedio de 2010 fue de 15,26%, un alza de más de 9 puntos en un año.
Luis Vicente León, presidente de la encuestadora, indica en un estudio para la Cámara Venezolana de la Industria de Alimentos que a inicios de 2011 hubo semanas en que la escasez cayó a 8%, por lo que los actuales resultados, reflejan que las fallas de productos básicos se han triplicado.
En el análisis histórico Datanálisis refiere que el mayor índice de escasez se registró a finales de 2007 cuando llegó a 33%, y bajó en 2008 luego de que el Gobierno decidió una revisión de los precios regulados y además excluyó del control algunos rubros básicos. "Cuando se flexibilizan los controles inmediatamente se recupera el abastecimiento", destaca.
El reporte señala que cuando ha habido retardos en la revisión de los precios y problemas en la entrega de las divisas para comprar la materia prima, se elevan las fallas como ocurrió en noviembre de 2009, cuando la carencia llegó a 21,5% y este año, cuando se han registrado episodios constantes de falta de leche en polvo, aceite, quesos, carne de res y otros.

El costo. Los consumidores pagaron este año 44% más por los productos regulados en bodegas y abastos de los barrios, mientras que en el sector informal el sobreprecio superó 81%, agrega Datanálisis en el informe para Cavidea."Contrario a lo que el Gobierno persigue con los controles de precios y la nueva Ley de Costos, estas medidas generan escasez e inflación porque mientras mayor es la falla, más alto es el precio que pagan los consumidores por adquirirlos", dice el informe.
El aceite de maíz regulado en 10,69 bolívares el litro, llegó a venderse en el sector informal en 20 y 25 bolívares, una diferencia de más de 133%. El pote de leche en polvo se vendió en los buhoneros entre 60 y 70 bolívares, un sobreprecio de 130% con respecto al precio controlado de 30,37 bolívares.
El reporte de Datanálisis, que mide 71 establecimientos entre supermercados privados, Mercal, Pdval, abastos Bicentenario y bodegas de los barrios, califica de escasez grave las fallas de leche, que no se consiguió en 78,9% de estos locales en la primera quincena de diciembre.
Las fallas, que se acentuaron entre agosto y noviembre, se debieron a varias razones.Una de ellas, en Venezuela no se pulveriza leche y el primer incremento de precios de 32,2% aprobado en abril, no fue suficiente. Ante esto, muchas empresas redujeron las importaciones. El Ejecutivo asumió parte de esas compras externas y despachó 14.000 toneladas mensuales, de las cuales 4.000 fueron a las redes privadas. Cuando se decidió en octubre elevar nuevamente el precio de la leche, en 27,92%, los inventarios de las empresas lácteas estaban en cero. Reponerlo tardaría más de un mes.En el Ministerio de Alimentación advierten que el consumo se desbordó, en gran parte por las compras nerviosas. "Hay consumidores que se llevan 4 y 5 potes", dijo el ministro Carlos Osorio.
El aceite de maíz fue otro de los ausentes, no se consiguió en 46,4% de los comercios, al igual que el aceite de mezcla.Ambos registraron problemas debido a que las materias primas con que se procesan son importadas y los precios en el mercado internacional subieron por encima del regulado en el país. "Es imposible producir a pérdida", expresó el presidente de Cavidea, Pablo Baraybar. Esta cámara presentó una propuesta de ajuste al Gobierno con lo cual el precio del aceite debería fijarse en 14,40 bolívares para garantizar su procesamiento.

Perspectivas. En 2012, el consumo aumentará impulsado por el gasto público. En el Gobierno se preparan para el año electoral y asesores ­como Jesse Chacón, que dirige la encuestadora GIS XXI- han recomendado llenar los anaqueles de alimentos porque la escasez afecta la percepción de los votantes. El economista Asdrúbal Oliveros afirma que se elevarán las importaciones gubernamentales. "El Ejecutivo sabe que no se puede desbordar el índice de escasez porque es peligroso en un año electoral y por eso incrementará las compras externas", dijo, y agregó que algunos representantes del Gobierno son partidarios de suavizar la aplicación de la Ley de Costos para evitar que ponga en riesgo el abastecimiento.

ESTA NOTICIA FUE PUBLICADA EN EL DIARIO EL NACIONAL EL 26 DE DICIEMBRE
OTROS ENLACES:
Se triplico la escasez y cierra 2011 en 23%

Guerra de cifras marcó el año agrícola



KATIUSKA HERNANDEZ
@Lachurry
khernandez@el-nacional.com

La disparidad de cifras entre el Gobierno y los productores agrícolas es notoria en rubros estratégicos como maíz, café y caña de azúcar.
Los productores sostienen que no hay suficiente maíz para atender las necesidades de la industria de harina precocida ni de las empresas que procesan alimentos balanceados para animales. Afirman que entre maíz blanco y amarillo la cosecha fue de 1,3 millones de toneladas, y el país consume 3,9 millones de toneladas: un déficit de más de 2,54 millones.
El ministro de Agricultora y Tierras, Juan Carlos Loyo, en cambio, asegura que cosecharon entre ambos tipos de maíz más de 2,11 millones de toneladas, 863.861 toneladas del amarillo y 1,25 millones del blanco. En comparación con 2010 admite que hubo un descenso, pero no en la proporción que calculó Fedeagro de 23,68%. En maíz amarillo el Ejecutivo calcula la caída en 17% y en el blanco de 14%. Ante la diferencia de cifras, los productores están claros en algo: en 2012 llegará más maíz a los puertos venezolanos.
En café, el Gobierno asegura que en la cosecha 2010 a 2011 las empresas del Estado compraron a los caficultores 1 millón de quintales y en la zafra 2011-2012 se espera la recepción de 1,22 millones, es decir, 22% de crecimiento. En el grafico presentado por Loyo en el balance 2011 se indica que en 2010 se cosecharon 73.685 toneladas, equivalentes a más de 1,60 millones de quintales y en 2011 75.510 toneladas: más de 1,64 millones de quintales, un alza de 2%.
No obstante, para Fedeagro, la producción de café se desplomó 31,74%, al pasar de 1,15 millones de quintales en 2010 a 785.000 quintales en la zafra actual. Por los puertos se calcula que han ingresado más de 600.000 quintales de café desde que el Gobierno expropió 70% de la industria torrefactora, es decir entre agosto de 2009 y 2011.
Cifras del Centro de Trámites de las Exportaciones, Cetrex de Nicaragua detalla que las ventas de café a Venezuela suman 356.945,78 quintales entre 2009 y el cierre del mes pasado. Estas compras se hicieron a diferentes precios del café, pero la factura total, según el Cetrex, fue de 48,79 millones de dólares. El resto del déficit de café se cubre con compras a Brasil.
En caña de azúcar, mientras Fedeagro indica que se cosecharon 5,95 millones de toneladas, el Ministerio de Agricultura señala que se logró una producción de 8,13 millones de toneladas. La diferencia implicaría que el país no tendría que importar tanta azúcar cruda para procesar, pero en el último año han llegado más de 800.000 toneladas para cubrir el déficit.

Precios y regulaciones Fedeagro sostiene que los productores están afectados por la caída sostenida de los precios reales de los rubros. Indican que se consignan constantemente los costos de producción al Ministerio de Agricultura y Tierras, pero los precios fijados terminan siendo bajos e insostenibles. "Los incrementos son pírricos, muy por debajo de los acumulados de inflación y lejanos a las expectativas de los agricultores", indica el gremio.
Para el ministro de Agricultora, sin embargo, la situación no es tan grave. Cree que el sector primario es el más preparado para que se beneficie de la Ley de Costos y Precios, y agrega que en 2012 se garantizará una rentabilidad justa a los productores por sus cosechas.

La disputa por las tierras El ministro plantea que seguirán con la lucha contra el latifundio y está previsto en el presupuesto 2012 tomar por lo menos 350.000 hectáreas. El Gobierno contabiliza más de 2,4 millones de hectáreas que aún están en poder de "latifundistas". Para Fedeagro, esta política de intervenciones y expropiaciones no ha traído resultados positivos y "representa la amenaza más grande que se cierne sobre la agricultura". "Las invasiones y las intervenciones son noticias diarias y la reciente decisión del Tribunal Supremo de Justicia de despenalizar la invasión, provocará una anarquía difícilmente controlable. Con estas condiciones es imposible invertir en la agricultura, crecer y desarrollar los predios rurales", advierte el gremio. Loyo responde que con la decisión del TSJ se reivindica la lucha de los campesinos y aclara que no se producirán invasiones masivas. Pero Fedeagro insiste en que no hay justificación alguna en las intervenciones de tierras. "Venezuela necesita sumar áreas de producción y no sustituir a sus patronos, los cuales han dedicado el mayor esfuerzo y sacrificios en desarrollar las fincas", agregan los productores. Sostienen los agricultores que hay 70% de áreas potenciales de siembra a lo largo y ancho del país que no han sido desarrolladas. "Los esfuerzos del Estado deben centrarse en invertir en la promoción del desarrollo de nuevas superficies que aumenten el potencial productivo", indica.

Puntos de coincidencia Pese a las contradicciones en las cifras y en el resultado de la producción agrícola, entre el Gobierno y los agricultores privados hay puntos de encuentro. Ambos coinciden en que en 2012 se debe hacer un esfuerzo adicional para mejorar la vialidad agrícola, garantizar el acceso a insumos, analizar los costos de producción para aprobar precios justos y buscar medidas para aliviar el endeudamiento agrícola. Antonio Pestana, vicepresidente de Fedeagro, indica que hay agricultores que están hasta cuatro veces más endeudados que otros empresarios en el país. Agrega que es necesario un programa de financiamiento a largo plazo y que se creen mecanismos para la cobertura de daños de los cultivos. El ministro de Agricultura anunció que el próximo año se planteará aplicar de nuevo la ley de reestructuración de la deuda agrícola y reconoce los daños económicos que tuvieron que asumir productores por la pérdida de la cosecha a causa de las lluvias.

NOTICIA PUBLICADA EN EL DIARIO EL NACIONAL, ESTRATEGIA Y NEGOCIOS DEL 28 DE DICIEMBRE DE 2011
http://www.el-nacional.com/noticia/15734/18/Guerra-de-cifras-marco-el-a%C3%B1o-agricola.html

http://www.el-nacional.com/noticia/15735/18/Dos-visiones-de-una-empresa:-Agroisle%C3%B1a-vs-Agropatria.html
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