viernes, diciembre 01, 2006

El sol sale para justos e injustos




Cuando era una adolescente, me pregunté por qué ocurren cosas malas a la gente que tiene una vida sana y que no le hace mal a nadie. Casi siempre nos empeñamos en culpar a Dios por los desastres que ocurren en el mundo.
Sobre este dilema, no tengo mucho que decir. Me quedó en silencio, sin embargo, se me viene a la mente un pasaje bíblico en Eclesiastés, que cultivó mi joven corazón y que nunca he olvidado.
Palabras que surgen cada vez que siento que la vida es injusta y que hay cosas que no deben suceder, pero que a la final Dios hace que se transformen a nuestro favor, aunque al principio creamos que una sombra espesa amenaza nuestra fe.

Eclesiastés, capítulo 8 versículos 14 al 17.
“14 Hay una vanidad que se hace sobre la tierra: Hay justos a quienes sucede como si hicieran obras de impíos, y hay impíos a quienes sucede como si hicieran obras de justos. Digo que esto también es vanidad. 15 Por eso yo elogio la alegría, pues el hombre no tiene debajo del sol mejor bien que comer, beber y alegrarse. Esto es lo que le queda por su duro trabajo en los días de su vida que Dios le ha dado debajo del sol.
16 Al dedicar mi corazón a conocer la sabiduría y a ver la tarea que se realiza sobre la tierra (porque ni de noche ni de día los ojos del hombre disfrutan del sueño), 17 vi todas las obras de Dios. Ciertamente el hombre no logra comprender la obra que se hace debajo del sol. Por más que se esfuerce buscándolo, no lo alcanzará; aunque el sabio diga que lo conoce, no por ello podrá alcanzarlo.

Eclesiastés 9, versículos del 1 al 12.
1. Ciertamente he dedicado mi corazón a todas estas cosas para aclarar todo esto: que los justos y sabios, y sus hechos, están en la mano de Dios. Si se trata del amor o del odio, el hombre no lo sabe. Todo lo que está delante de ellos 2 es vanidad, puesto que a todos les sucede lo mismo: al justo y al impío, al bueno y al malo, al puro y al impuro, al que ofrece sacrificios y al que no los ofrece. Como el bueno, así es el que peca; y el que jura, como el que teme el jurar.
3 Este es el mal que hay en todo lo que se hace debajo del sol: que a todos les sucede lo mismo; también que el corazón de los hijos del hombre está lleno de mal, que la locura está en su corazón mientras dura su vida, y que después descienden al lugar de los muertos. 4 Pero para todo aquel que está unido a los vivos hay esperanza, pues mejor es perro vivo que león muerto. 5 Porque los que viven saben que han de morir; pero los muertos no saben nada, ni tienen más recompensa, pues la memoria de ellos es puesta en el olvido. 6 También han desaparecido su amor, su odio y su envidia. Ya no tienen parte en este mundo, en todo lo que se hace debajo del sol.
7 Anda, come tu pan con gozo y bebe tu vino con alegre corazón, porque tus obras ya son aceptables a Dios. 8 En todo tiempo sean blancas tus vestiduras, y nunca falte aceite perfumado sobre tu cabeza. 9 Goza de la vida, con la mujer que amas, todos los días de tu vana vida, que Dios te ha dado debajo del sol; porque ésta es la porción de tu vida y del duro trabajo con que te afanas debajo del sol. 10 Todo lo que te venga a la mano para hacer, hazlo con empeño. Porque en el Seol, a donde vas, no hay obras, ni cuentas, ni conocimiento, ni sabiduría.

El poder de la sabiduría

11 Entonces volví a observar debajo del sol que no es de los veloces la carrera, ni de los valientes la batalla, ni de los sabios el pan, ni de los entendidos las riquezas, ni de los conocedores la gracia; sino que a todos les llegan el tiempo y el contratiempo. 12 Porque el hombre tampoco conoce su tiempo. Como los peces que son atrapados en la mala red y como los pájaros que quedan presos en la trampa, así son atrapados los hijos del hombre en el tiempo malo, cuando éste cae de repente sobre ellos.

martes, noviembre 28, 2006

“Me gustaría salir del país y volver el lunes o algo así”




“Me gustaría salir del país y volver el lunes o algo así”

Esto no sólo lo piensa un amigo maracucho que como yo esta tratando de evadir la realidad. Muchas personas piensan lo mismo.

Pero no nos queda otra, enfrentar la realidad con optimismo sea cual sea. Tratar de cambiar las cosas con nuestra elección, pero elegir. Asi que lo del avión quedará para otro día. Por ahora esto es lo que nos toca.

Destellos

Hay cientos de luces estos días por la ciudad. En mi afán por extraerme de la realidad política comencé a jugar con las luces de la noche y este fue el resultado.

No estaba fumada, sólo un poco ociosa. Desde mi castillo de concreto trato de ver con otros ojos a mi ciudad. Un poco distorsionada la imagen, pero es lo que veo en este momento.








Fotos tomadas desde mi ventana el domingo 26 de noviembre de 2006

Me rediseñé

Como esta de moda el rediseño, decidí cambiar la plantilla de mi blog. El diseño anterior me aburría y no iba mucho con mi personalidad, además de que descubrí que algunos personajes un poco “intensos” para mi gusto, tenían el mismo formato.

Igual siempre es bueno un refrescamiento si no pregúntenle a un cirujano plástico y a las miles de mujeres que entran en sus salas cada día. Por ahora mi refrescamiento sólo abarca el blog, quien quita que algún día me dé por la cirugía estética.

Lo único malo de esto es que perdí el counter que llevaba. Me habían visto 86 personas.

Bueno comenzar de cero también ayuda a refrescar la vida.

La trampa de la margarita



Las 12:20 del mediodía del 28 de noviembre de 2006. Dos mujeres hablan mientras esperan que la providencia las ayude a pasar la avenida Bolívar de Caracas. No hay semáforos y los motorizados y chóferes hacen de la suya.

Mujer A—Un día me hace sentir que si y otro día que no

Mujer B—Chama pero estas segura de lo que él siente por ti.

Mujer A—No, ese es el problema, no se lo que siente por mi.

Ha llegado mi amiga cori en su carro, y debo irme. No puedo seguir escuchando la conversación que tenía a la pata de la oreja.

Las mujeres en todas partes del mundo siempre pensamos y decimos lo mismo. La maldita margarita que se deshoja con “si me quiere, no me quiere”, ha marcado nuestras vidas.

¿Hasta cuándo?

Hasta cuando vamos a permitir que esas pendejadas ocupen nuestro valioso tiempo. Hay cosas más importantes por hacer, para estar dedicando nuestras neuronas en descubrir qué carajo piensan ellos de nosotras o que coño nos han querido decir.

La verdad es cruel: No dicen nada, no piensan nada, simplemente están ocupados en sus propios pensamientos.

Si terminan con su mundo, puede ser que te den un espacio. Pero no te ilusiones eso no durará sino una hora o media hora o quince minutos o cinco (dependiendo de la actividad para la cual te han dedicado el tiempo). Luego los perdimos.

Así que deja de quejarte y disfruta ese momento, porque el tipo estará ocupado en el próximo minuto con sus propios pensamientos.

Esto me hace recordar una historia que leía hace tiempo y que trataré de parafrasear.

Decía algo como esto:

Ella dice: Ya tenemos 9 meses saliendo

El piensa: Coño hace 9 meses que no le hago mantenimiento al carro (sigue en silencio concentrado en manejar)

Ella dice: Bueno no es para que te preocupes, no quiero decir que debemos formalizar esto. Podemos seguir igual.

El piensa: será que mañana llevo el carro a que le cambien las bujías, con razón yo notaba que estaba como fallando. No le he dedicado tiempo.

Ella dice: Perdóname, no quise incomodarte, lo mejor es que cada uno siga por su camino.

El dice: Ah que decías. Casi me como una maldita luz roja. Este trafico esta insoportable.

sábado, noviembre 25, 2006

Este fin de semana


Caracas amaneció dividida, como el país, como el mundo: entre el norte y el sur, entre el este y el oeste, entre ricos y pobres, entre blancos y negros, entre mujeres y hombres, entre jóvenes y viejos, entre chicos y grandes.

Entre los que prefieren un pernil en la avenida Bolívar y los que prefieren atreverse por un candidato. Entre los que se quedan en sus casas haciendo oficio y los que han tenido que ir a trabajar obligados. Entre los que están encerrados por un delito y los que viven voluntariamente en una prisión. Entre los que están enamorados y viven una luna de miel y los que están solos y sucumben con sus propios pensamientos. Entre los que compran y venden y los que no tienen nada. Entre los que prefieren aislare y los que prefieren participar.

Y mientras tanto, aqui estoy, viendo desde lejos, viendo desde cerca, simplemente viendo.

PD: Foto tomada en la autopista Francisco Fajardo el viernes 24/11/06 cuando venía de una pauta en Las Mercedes a las 11y30AM

jueves, noviembre 23, 2006

Carta a mi nuevo diario


Querido Blog

Disculpame porque estos días por estar en esta desenfrenada ciudad con miles de cosas por hacer, no te haya escrito.

Sigo pensando en ti, quisiera prestarte más atención, pero el tiempo no me alcanza para expresarte todo lo que siento por ti.

Formas parte de mi vida, me haces tanta falta. Cuando escribo me siento como Sara Jessica Parker en el personaje de Carri en Sexo and the City que al final de la jornada siempre tenía algo que contar.

Mis historias distan mucho de parecerse a las de esta famosa serie, pero igual al terminar el día y encontrarme contigo me siento como un personaje de novela o de una película de moda.

Hoy volví a ver a dos tipas peleando en la calle, esta vez en el metro de Chacaíto. Eran las 2 de la tarde corría hacia el trabajo y no pude dejar de mirar este espectáculo callejero que se comienza a volver una rutina.

La gente anda tan acelerada, molesta, malhumorada que es difícil no encontrarse con escenas como estas. Hace una hora (son las 10:08 PM), un motorizado golpeaba con todas sus fuerzas un taxi blanco en la avenida San Martín. El taxista se había movido al lado izquierdo y casi choca con el motorizado. En fin, el pan de cada día en esta ciudad que no le cabe ni un alma más.

Sólo nos queda nuestro propio ranchito para refugiarnos y tratar de descansar. A veces hace falta detenerse y mirar las estrellas o la luna para comprender que la vida aún es bella y tenemos el chance de ser protagonistas.

Te quiere, Churry

PD: Nos seguiremos escribiendo.

Foto tomada desde mi ventana una noche de luna llena.

martes, noviembre 21, 2006

Noticias del más allá


Noticias del más allá

Luego de trajinar por toda la ciudad entre pautas periodísticas, que terminan de diluirse por el poco espacio en el diario, y las diligencias personales, me senté frente a mi computadora.

Lo primero que hago es revisar los correos que llegan a mis direcciones electrónicas. Uno de los e-mail que recibo sin falta desde hace 8 meses es el boletín de precios de www.edreams.com (coño, a ver si me pagan por la cuña).

Un pasaje desde Madrid a Barcelona, 18 euros; otro de Madrid a París 12 euros. Claro, estas ofertas cambian según el día del vuelo y además se deben incluir los impuestos y tasas de salida, que en Europa representan más de 70% del costo del boleto aéreo.

Bueno, dejando de lado la redacción periodística –porque luego me animo y les hago un reporte sobre las líneas aéreas de bajo costo–, les puedo decir que leer este boletín de precios me hace pensar cada vez más en lo triste que puede ser nuestra realidad.

Con un bolívar a punto de devaluarse, una inflación que va a estallar en cualquier momento y un sueldo que deja más dolores que satisfacciones, leer estos boletines da una depresión HORRIBLE.

Como mi intención con este blog es drenar y drenar y drenar, les dejo la foto del boletín para dos cosas: una, que si viajan a Madrid aprovechen las ofertas, y la otra que si no viajan y sólo irán a Guatire, se amarguen como yo.

Hasta lougo. jejeje

lunes, noviembre 20, 2006

Una relación extraña, pero una relación al fin


Todos necesitamos en la vida una persona que nos complemente. No quiero decir que siempre necesitemos de alguien para sentirnos plenos y felices. No me malinterpreten; pero tampoco nos caigamos a coba, una atención de vez en cuando nos viene bien a todos.

Y yo tengo una relación extraña. O si no, díganme ustedes

-No somos novios, no somos esposos, no somos parientes, no somos compadres, no somos amantes, no tenemos sexo juntos, pero nos sentimos con la libertad de reclamarnos.

-No dormimos juntos pero uno de los dos puede levantar al otro y sin pataleo. “Son las 6 de la mañana, a despertarse”.

-Vivimos separados, pero una llamada tarde en la noche nos sirve para despedir el día.

-No comemos juntos, pero igual controla mi menú dietético. “Es hora de que adelgaces y comiences a cambiar de look”.

-No rumbeamos juntos, pero el celular se puede disparar en pleno bonche y hacernos una llamada equivocada, porque nuestro número fue el último que marcó.

-Nos llamamos tanto que ya nos damos el postín de colgarnos sin despedirnos. O de no contestarnos cuando vemos por la pantalla del teléfono que alguno de los dos quiere hablar. Igual terminamos hablando en algún momento.

-Nos fastidiamos tanto que los días de silencio son tan extraños que terminados por seguir fastidiándonos mutuamente.

-No viajamos juntos pero sabemos dónde esta cada uno.

Ahora díganme cómo se llama esto.

Una amiga me preguntó: “¿Y entonces qué es eso que tienen ustedes?”.

Y yo le dije: “Pues nada, que los dos necesitamos, que los dos estemos necesitados de los dos”.

¿Alguien puede entender?

domingo, noviembre 19, 2006

El periódico comentado



Un domingo de trabajo. Lo único que no puedo soportar de esta jornada es tratar de leer el periódico en silencio y que no me dejen.

Esto es tarea imposible en una redacción, todo el mundo se cree con el derecho de comentar tal o cual información, y quienes queremos disfrutar en silencio de la lectura, sufrimos los estragos de la perorata que nos quita el encanto de descubrir por nosotros mismos qué diablos está pasando en el mundo o a la vuelta de la esquina.

Ahora entiendo a mis amigos cuando se enfadan porque se enteran antes de ver un partido de fútbol en diferido, los resultados de la jornada.

Por Dios, ¡cómo odio a las personas que no dejan que uno se sorprenda con las cosas y prefieren quitarle el encanto de descubrir página por página lo que un diario nos quiere contar!

Ya vendrá otro domingo a solas en mi cama para ver por una hora o más todo lo que los periódicos me quieran regalar, bueno o malo, no importa, pero estaré yo a solas con mi diario.

sábado, noviembre 18, 2006

El segundo paracaídas


Hablaba el otro día con mi amiga Daniela sobre cosas del corazón. Comentábamos que aunque se tenga un novio, por quien suspiremos todos los días, es factible que nos guste otra persona. Incluso, que la atracción sea tan fuerte que decidamos echar por la borda la relación actual para iniciar otra.

Pero este proceso puede ser distinto entre hombres y mujeres. Ella confesaba que no podría iniciar otra relación paralela sin antes concluir la actual.

Ese comentario me hizo recordar algo que le escuche a un amigo, con muchos pero muchos años de experiencia: los hombres tienen dos paracaídas.

“¿Cómo es eso?”, le pregunté. “Muy fácil —me dijo—, a los hombres nos encanta tener a la expectativa a las mujeres. Si una chica estuvo o está enamorada de nosotros o nos admira, aunque no le demos un chance nunca, la tenemos allí como pendiente, como en una llamada en espera”.

Funciona como un paracaídas. Si no te abre el primero por alguna razón y estás a punto de chocar contra el suelo, siempre tienes el segundo paracaídas que te protege y te hace sentir bien. Te sube el ego, por así decirlo.

Esto de un segundo paracaídas o segundo frente, desde mi punto de vista, es algo que debemos practicar con más frecuencia las mujeres, que tenemos la manía de quedarnos pegadas, enganchadas, con un chico pensando que no hay otros en el mundo.

Así que ¡a buscarse otro paracaídas!