miércoles, mayo 30, 2007

Artículo del periodista Alexander Duarte en Aporrea: ¿Cuánto está dispuesto un medio privado a dar por sus periodistas?

Debido a que en el post que escribí titulado Caso VTV 2002 versus RCTV 2007, en uno de los comentarios se hace referencia al periodista Alexander Duarte, he decidido, con su autorización, publicar en este blog el artículo de opinión que escribió el colega para Aporrea.com recientemente:
¿Cuánto está dispuesto un medio privado a dar por sus periodistas?

Reflexionando sobre los últimos acontecimientos, lo que he visto hoy lunes 28 de mayo, por ejemplo, en la Plaza Brion de Chacaíto, me surge la siguiente interrogante: ¿Será que empresas privadas como 1BC, a saber RCTV, serán tan consecuentes con sus periodistas e empleados como estos lo están siendo en estos momentos a raíz de la no renovación de la concesión a esa televisora por parte del Estado venezolano?
A lo largo de la historia de los medios privados de comunicación venezolanos ¿cuántos periodistas no han salido de estos despedidos como basura, luego de años de esfuerzo y dedicación a estas empresas, en las cuales un reportero común y corriente sabe a qué hora entra a trabajar a diario, pero no sabe a qué hora sale.
Fui despedido de El Nacional el 3 de noviembre de 2000, sin razón alguna muy a pesar de ser reconocido como uno de los mejores redactores de la sección política hasta el punto de ser requerido no pocas veces por personalidades para realizar entrevistas especiales.
Incluyo que en aquel entonces acababan de nacer mis hijos morochos, debía un crédito indexado que crecía cada año y me asfixiaba, mantenía a un padre discapacitado y una madre sin vivienda y, en fin, vivía una situación económica que no era muy próspera para ese entonces.
Nadie lloró, no conté siquiera con 12 horas en un canal de TV o radio, ni una página de un periódico para expresar algún dolor o rechazo ante tan injusto despido. A mi lado, sólo otra compañera de trabajo también
despedida el mismo día, Yeneiza Delgado, quizás con mayores necesidades que las mías, con quien me retiré del periódico con la frente en alto. A la par uno que otro compañero expresando solidaridad en silencio porque de lo contrario los ojos de la empresa se pondrían sobre ellos.
Olvidaba mi experiencia de Reporte, de donde fui despedido por mandar al mismísimo carajo al dueño de la empresa quien en estado de ebriedad me gritó órdenes un 5 de julio de 1994 a la vez que me insultó. Le respondí con dignidad y lo recuerdo con orgullo.
Así son las empresas, especialmente las privadas, porque en las públicas existe por lo menos un proceso administrativo que ofrece garantías a los trabajadores, lo cual frena en la mayoría de los casos las posibilidades de despidos injustificados y/o atropellos.
Al margen de mi caso particular, está cualquier periodista del país que debe hacer reiteradas guardias, especialmente las tediosas de los fines de semana que tanto te alejan de la familia, que son usados como toderos: como reporteros de calle, como presentadores de noticias, como entrevistadores y hasta de editores de noticias.
La explotación en los medios privados es inmensa. Se puede hacer un tratado de ello. La empresa gana y gana con las publicidades mientras los periodistas en general son mal pagados y cuentan con escasos beneficios
socioeconómicos, esto sin incluir la mutilación de sus reportajes, elaborados con esfuerzo y amor, para incluir una publicidad de última hora. Esto es lo que da dinero.
Si un periodista muere en el ejercicio de sus funciones o no lo más que gana es una pequeña nota de dos columnas y una cuartilla a pie de página, y un llamadito de primera página, pero eso si se trata de un periodista de renombre. Los días pasan y la empresa se olvida de este periodista, se olvida de su familia, es decir, deja de existir él y todo lo que se le relaciona.
Las periodistas de TV que envejecen ya no sirven para la pantalla. Conozco el caso de una amiga mía que trabajó y entregó su vida por años a un canal de televisión y luego terminó sentada en una oficina. Aunque su rostro no vendía, salió bien ella, sin embargo. Igual suerte, asumir un trabajo administrativo, no han corrido otros periodistas.
Las arrugas no venden, pero no saben estos medios cuánta calidad periodística han perdido por esa premisa y, directa y proporcionalmente, han perdido los usuarios de estos medios.
Se entiende que hoy, a raíz de la no renovación de la concesión a RCTV, muchos periodistas de ese medio sientan que su futuro es incierto. Esta situación se comprende y puedo ponerme en sus zapatos a partir de lo que he descrito arriba en cuanto mi experiencia en El Nacional. Respeto asimismo las posiciones políticas que puedan tener los mismos.
No obstante, reitero mi pregunta inicial ¿serán las los medios privados de comunicación tan consecuentes como sus propios trabajadores que, como en el caso de los que aún laboran en RCTV, hoy salen a la calle no sólo a defender a esta empresa, a sus dueños, sino también a asumir el papel de líderes políticos que mal ha hecho la mayoría de los dirigentes de oposición?
Vale una reflexión: ¿Qué es lo que realmente defienden mis colegas? ¿La empresa? ¿A un señor que dirigió un medio y lo llevó a una quiebra ficticia para deshacerse de decena de periodistas? ¿La libertad de expresión? ¿O
simplemente se hacen eco de quienes quieren salir del Presidente Chávez antes de que se cumplan los lapsos para un revocatorio o unas nuevas elecciones nacionales?
Hay que ubicar muy bien las piezas del ajedrez, porque seguro estoy de que si la decisión de no renovar la concesión a RCTV la hubiera tomado un Rafael Caldera o un Jaime Lusinchi, mis queridos colegas estarían realmente jodidos, sin trabajo y sin derecho a pataleo, porque estos señores y otros ex presidentes escasa confrontación mantuvieron con la mayoría de los sectores privados y poderosos del país, razón por la cual una medida similar a la que hoy se ejecuta con RCTV habría pasado por debajo de la mesa.
Mis colegas deben reflexionar. Reitero que entiendo que la posibilidad de quedarse sin trabajo genera incertidumbre, nos hace perder las perspectivas, pero de allí a exponerse en defensa de unos intereses
económicos y poderosos que no darían medio por ellos, de allí a montarse en tarimas a hacerle el juego a quienes han sido incapaces de ejercer su papel de dirigentes políticos de la oposición, hay un trecho largo.
Vale la reflexión también para los empresarios de otros medios de comunicación. Por lo menos vean y aprecien cómo un grupo de periodistas son capaces de, en cierta manera, defender los intereses de sus empresas.
Ustedes, dueños de medios, ¿están dispuestos a restearse de ahora en adelante con la reportera de las arrugas, el reportero canoso, el presentador de noticias que se enfermó y debe tomar un largo descanso o, simplemente, y entre otros casos, con el periodista que da el todo por el todo por la calidad del producto final como lo es la información? ¿Lo harían?
A mis colegas otra reflexión: hace pocos años esos mismos que hoy los aupan a ustedes hicieron lo mismo con la Policía Metropolitana que hoy aborrecen, los hombres de azul. Es decir, esta oposición sin norte ni brújula sólo busca aferrarse a cualquier tabla de salvación que les permita salir del Presidente de la República por la fuerza.
La discusión real no es RCTV, la salida a la calle no es por ustedes, no es por sus lágrimas, el tema de fondo es salir de Chávez y listo.
Alexander Duarte
* Periodista

4 comentarios:

luis dijo...

menos mal que no escribistes esto. Ya que el tipo esta resentido debido a que lo botaron ¿por caul razon? no lo se. vamos a suponer que fue injustificado,(que no me costa)
afirma que con el gobierno tratan mejor a los trabajadores y no los despiden asi. ¿y los 20000 trabajadores de PDVSA sacados de sus casas de noche, con el ejercito en medio de bombas lagrimogenas? ¿eso es un mejor trato?
y otra cosa. cuando cerraron VTV claro que lo apoye y lo apoyo ya que ese canal es una fuente constante de agresion contra una parte del pueblo y deforma la verdad para adaptarla a la vision de un regimen corrupto.
Ademas ¿cuantos cahvistas salieron a defender VTV? ¿Cuantos?
sus periodistas han colgado sus titulos y son propagandistas del gobierno.
Ademas aqui no es la defensa de una empresa, ni de unas personas, si no el derecho a la pluralidad politica e ideologica.
pero ese señor como buen propagandista se olvida de ese pequeño detalle.
Les extirparon el pensamiento critico

Jeanfreddy dijo...

Los jóvenes universitarios no salen a la calle a defender a la opsición, ni a la empresa. Cuándo hay un grito de "Por la Libertá de Expresión", es un acuse de frustración, de atropello, de desacuerdo, y aunque no estemos ni con Granier, ni con PJ, ni con Rosales, ni el CNR, la reflexión no puede ser quedarme en mi casa, dejarlo así y ver Tves diciendo: si, vale, es mejor así, me quieren manipular.

Kira dijo...

Creo que hay que defender el derecho a tener opciones no solo como usuarios sino como profesionales de los medios. Ninguna compañía se resteará jamás por sus trabajadores, sean periodistas u obreros de fábrica, las empresas no tienen corazón y seguro que en este asunto desde Granier hasta el presidente tienen su agenda. Pero por encima de todo hay unos principios que hay que defender, esos principios no pueden estar condicionados a las circunstancias personales, porque entonces perdemos todos. Cuántos no han podido salir en protesta sencillamente porque temen ser despedidos, no de un medio sino de su puesto en la administración pública..., por ejemplo. No se puede vivir con esta presión constante de indefensión ante el poder. Y en principio atropellos como un despido sin motivo por censura o injusto tendría que ser atendido por tu gremio y ser defendido por él. Si nos enconchamos en la circunstancia de cada quien entonces, el colega no levantará la voz ante la injustica que se comete con el otro. La solidaridad no puede estarse condicionando siempre sobre todo cuando están en juego principios que no sólo son la base de nuestro trabajo como comunicadores, sino que son fundamentales para que una sociedad democrática se desarrolle sanamente.

Anónimo dijo...

Yo si se las razones por las que te botaron de El Nacional y tambien se porque ni tus colegas, ni tu familia, ni tus amigos NO te quieren. Ahora defiendes al gobierno por un piche carguito que te dieron y el cual te hizo creerte omnipotente, recuerda que cuando esto acabe y las ratas huyan, tendras que esconderte debajo de un puente, pues en las embajadas solo habra espacio para los verdaderos chavistas de corazon y no para los oportunistas como tu.